Cristiano Ronaldo es el nuevo líder de la Saudi Pro League, y el timing tiene una carga simbólica difícil de ignorar. Hace apenas dos semanas, CR7 se negó a jugar al menos 2 partidos en protesta por lo que describió como un trato preferencial del Fondo de Inversión Pública (PIF) hacia Al-Hilal en materia de fichajes. Hoy su equipo goleó 4-0 al Al-Hazem con un doblete suyo más goles de Kingsley Coman y Ângelo Gabriel. Al mismo tiempo, en el otro gran partido de la noche, el Clásico Saudí hizo el resto.
Al-Hilal recibía al Ittihad en el Kingdom Arena como firme líder invicto. Malcom le dio ventaja al local a los 5 minutos, pero Al-Ittihad se quedó con 10 desde el minuto 9 por la expulsión de Hassan Mahbub. Lo que debía ser un trámite se convirtió en un duelo. Houssem Aouar metió un cabezazo al 53′ para el 1-1 definitivo. Al-Hilal terminó queriendo imponer su superioridad numérica pero no pudo romper la resistencia del rival con uno menos.
Antes de la Jornada 22, el Al-Nassr estaba tercero con 52 puntos, uno detrás de Al-Hilal y Al-Ahli. Con la goleada y el tropiezo del líder, la foto es otra: Al-Nassr queda puntero con 55 unidades, seguido por el Al-Hilal con 54 y el Al-Ahli con 53. El invicto de Al-Hilal sigue intacto, pero su colchón desapareció.
La mayor ironía de la noche la protagonizó el Ittihad. El club que perdió a Benzema en beneficio de Al-Hilal sacó un resultado heroico con 10 hombres durante 81 minutos y fue quien frenó al líder. Una especie de venganza con delay. Su aporte fue involuntario: al empatar con Al-Hilal, le abrió la punta de la tabla al equipo de CR7.
El «agravio» a Cristiano Ronaldo que encendió la mecha
La protesta de Ronaldo tuvo un detonante concreto: el 3 de febrero, Al-Hilal fichó a Karim Benzema, que venía de rescindir su contrato con Al-Ittihad tras dos temporadas y media. Llegó con contrato hasta 2027 y de forma gratuita.
Para CR7, la disparidad era evidente: el PIF, que controla los cuatro grandes clubes saudíes, estaba invirtiendo de forma asimétrica. La Saudi Pro League respondió con un comunicado que afirmaba que “ningún individuo, por más importante que sea, toma decisiones más allá de su propio club.”
De fondo, hay cuestiones también cuestiones políticas: en meses anteriores la liga saudí sancionó a José Semedo, CEO del Al-Nassr y amigo de Cristiano Ronaldo, algo que el propio futbolista tomó como una afrenta. Una mas en esa serie de disparidades que él veia (y que graficó con un gesto en un partido ante Al-Hilal donde se sintió perjudicado por el arbitraje). La llegada de Benzema mientras su club no incorporaba jugadores de jerarquía en el medio de un campeonato disputado fue la gota que rebalsó el vaso.
Con 20 goles en la temporada, Ronaldo lleva el ritmo de los mejores delanteros de Europa. Al-Nassr tiene ahora el factor psicológico a favor: la gran figura de la liga saudí tras su huelga queda ahora como líder de la liga, a ocho fechas del final y con su renovación en ciernes.


