La Federación de Fútbol de Eritrea (ENFF) confirmó la contratación de Hesham Yakan Zaki como nuevo entrenador de la selección nacional. El egipcio, ex defensor que desarrolló toda su carrera en el Zamalek durante 13 temporadas, se convierte en el sexto entrenador extranjero y el segundo egipcio en dirigir al equipo eritreo. Llegó a Asmara el mismo día del anuncio.
Yakan fue parte de la generación egipcia que jugó el Mundial de Italia 1990. También tiene experiencia como entrenador en Egipto y Arabia Saudita, y trabajó durante años como comentarista de televisión. Llega con la misión más singular del continente: conducir a una selección que estuvo desaparecida del fútbol internacional por decisión propia del Estado.
Por qué Eritrea dejó de jugar
Eritrea no jugó un partido oficial de la CAF desde septiembre de 2019. La razón no fue una sanción deportiva: fue el régimen del presidente Isaias Afwerki, que dejó de enviar al equipo a jugar en el exterior para evitar que los jugadores pidieran asilo. Desde 2009, más de 60 futbolistas eritreos desertaron durante partidos internacionales. En 2012 fueron 18 en Uganda. En las Eliminatorias al Mundial 2018, 10 más en Botswana. En 2019, otra fuga en Uganda.
El trasfondo es el sistema de servicio militar obligatorio y de duración indefinida en Eritrea. Los conscriptos reciben salarios mínimos y están expuestos a abusos que la ONU documentó en un informe que señaló “violaciones sistemáticas y graves de derechos humanos” y posibles crímenes de lesa humanidad. Para muchos jugadores, un partido en el exterior era la única oportunidad de escapar. El gobierno llegó a exigirles avales económicos de hasta 100.000 Nakfa (unos 6.600 dólares) para “garantizar” su regreso, sin resultados.
En 2023, Eritrea se retiró de las Eliminatorias al Mundial 2026 sin dar explicaciones oficiales. Fue la única selección del mundo en abandonar una clasificatoria sin sanción ni motivo declarado.
El regreso arrancó a cuentagotas. En mayo de 2025, Eritrea jugó sus primeros amistosos en años, en Asmara. Luego sumó dos encuentros más contra Sudán del Sur. Ahora da el salto definitivo: la fase preliminar de las Clasificatorias para la Copa Africana de Naciones 2027, con un doble partido ante Eswatini el 25 y 31 de marzo.
El detalle es revelador: Eritrea no tiene su estadio habilitado por la CAF, por lo que su “localía” la jugará en Marruecos. Una selección que vuelve del exilio y que ni siquiera puede recibir al rival en su propio territorio.


