La selección de Irak tiene fecha y sede para el partido más importante de su historia reciente: el 31 de marzo, en el Estadio BBVA de Monterrey, jugará el playoff intercontinental con un lugar en el Mundial 2026 en juego. La Federación Iraquí de Fútbol lo confirmó este martes mediante un comunicado oficial.
Pero también reveló que enfrenta varios problemas por la escalada bélica en Medio Oriente entre Irán, Estados Unidos e Israel, que está haciendo casi imposible la preparación. Una situación que ya ha provocado efectos en el fútbol en la región y ahora amenaza con extenderse al Mundial.
Graham Arnold, entrenador de la selección, se encuentra varado en los Emiratos Árabes Unidos. El cierre del espacio aéreo en la región, consecuencia directa del conflicto, le impide viajar. Según el comunicado, varias embajadas permanecen cerradas, lo que traba la tramitación de visas de ingreso a México para jugadores, integrantes del cuerpo técnico y del staff médico.
La federación aclaró que mantiene comunicación permanente con FIFA y con la Confederación Asiática (AFC), ambas “al tanto de cada desarrollo”. La confirmación del partido llegó tras recibir el aval oficial de FIFA.
Arnold llegó al cargo en mayo de 2025, tras la salida del español Jesús Casas. Su primera gran marca como DT iraquí fue guiar al equipo en la clasificación dramática al playoff: en noviembre pasado, con el global empatado 1-1, Irak venció 2-1 a los Emiratos Árabes en Basra con un penal en el minuto 107, convertido en tiempo de descuento tras una revisión del VAR. El técnico australiano ya conocía ese camino: en 2022 guió a su propio país, Australia, por el mismo playoff intercontinental, venciendo precisamente a los Emiratos Árabes en el proceso.
El conflicto actual tiene sus propias coordenadas dentro de Irak. La liga local sigue activa pese a los ataques registrados en varias ciudades del país, pero muchos jugadores extranjeros que militan en clubes iraquíes tomaron la decisión de abandonar el territorio hasta nuevo aviso.

El factor Irán
El escenario puede complicarse aún más para Irak, o resolverse solo. Todo depende de lo que haga Irán.
El seleccionado iraní clasificó directamente al Mundial 2026, que se juega en Estados Unidos, México y Canadá. Pero el presidente de su federación declaró que la participación es “improbable”: el país está en guerra con Estados Unidos, sus grupos se juegan en territorio estadounidense y el duelo nacional por la muerte del líder supremo Ali Khamenei sigue vigente.
Si de alguna manera, ya sea por renuncia propia o descalificación, se confirma la baja de Irán, la FIFA tiene a Irak como primer candidato en la línea de sucesión. Eso significaría clasificar al Mundial sin necesidad de jugar el playoff, o en caso de que se decida a posteriori, clasificar aún perdiendo el mismo.
Pero ese escenario está lejos de confirmarse en los próximos días. Todo depende de como evolucione una situación que cambia día a día en la región. Por ahora, Irak se prepara para el 31 de marzo como puede: con el DT en otro país, jugadores sin documentación lista y un conflicto regional que no da señales de desacelerarse.


