Al menos 5 jugadoras de Irán desertan tras la Copa Asiática

Cinco futbolistas solicitaron asilo en Australia el 8 de marzo, luego de que la televisión estatal iraní las amenazara públicamente por silenciar el himno nacional durante el torneo.
Selección femenina de Irán
Selección femenina de Irán

Al menos 5 jugadoras de la selección femenina de Irán huyeron del hotel de su delegación en Australia y solicitaron asilo a la Policía Federal el 8 de marzo, horas después de quedar eliminadas de la Copa Asiática. La decisión fue la conclusión de una semana de extrema presión que incluyó una protesta silenciosa, amenazas públicas desde la televisión estatal y presión directa del régimen para forzarlas a cantar el himno entre partidos.

La protesta, el contexto de Irán y la amenaza

El 2 de marzo, en el debut ante Corea del Sur en Gold Coast, las jugadoras permanecieron en silencio mientras sonaba el himno iraní. El gesto de no cantar el himno o celebrar los goles ya ha sido usado por las selecciones iraníes en el pasado, tanto la masculina como la femenina, para expresar su enojo o crítica hacia el gobierno. La primera respuesta oficial fue del presentador de la televisión estatal Mohamed Reza Shahbazi, que calificó el hecho como “la cima del deshonor”, y expresó que “las traidoras en tiempos de guerra deben ser tratadas con más severidad”.

No era una figura menor hablando desde los márgenes. Era la voz del régimen en horario central, dirigiéndose a jugadoras con nombre y cara conocida, en el contexto de una guerra activa. El 28 de febrero, dos días antes del debut iraní, EEUU e Israel habían lanzado ataques aéreos sobre Irán que mataron al líder supremo Ali Khamenei, al ministro de Defensa, al comandante de la Guardia Revolucionaria y al secretario del Consejo de Seguridad Nacional. Las consecuencias de esta guerra ya llegaron al fútbol de Medio Oriente y la región sigue hasta el día de hoy convulsionada.

Pero en realidad la protesta no tenía tanto que ver con la guerra en sí, sino con lo ocurrido en Irán en los meses previos, con una serie de protestas y levantamientos populares en varias ciudades. Las protestas comenzaron el 28 de diciembre de 2025, impulsadas por el colapso del rial, la moneda local, la inflación y el desabastecimiento. En pocos días se extendieron a las 31 provincias. El 8 y 9 de enero fue el pico de represión: el propio Khamenei ordenó “aplastar las protestas por cualquier medio” y calificó a todos los manifestantes de “terroristas”. Las estimaciones de muertos van de 6.000 (NPR) a más de 36.500 (Iran International) según la fuente. El gobierno iraní reconoció oficialmente 3.117, una cifra aún así elevadísima.

Las mujeres fueron un objetivo específico. Al menos 259 asesinadas durante las protestas, con allanamientos a dormitorios femeninos y detenciones en instalaciones fuera de todo control. Amnistía Internacional lo calificó como “el período más letal de represión en décadas”.

El pedido de asilo

Desde el primer partido, la situación de las jugadoras iraníes se volvió un tema de conversación en todo el fútbol asiático. Los rumores sobre presiones gubernamentales empezaron a esparcirse con el correr de los días. “Solo quiero que este torneo termine lo mas rápido posible”, le dijo una futbolista en condición de anónima al medio iraní Persian Soccer.

La situación escaló hasta las instituciones del fútbol. FIFPRO, el sindicato mundial de futbolistas, exigió a la AFC y a la FIFA garantías concretas sobre la seguridad del equipo. No hubo respuesta pública. El 5 de marzo, antes del segundo partido ante Australia, las jugadoras cantaron el himno y realizaron el saludo. Fuentes cercanas al equipo confirmaron a CNN que no fue voluntario y las habían obligado. Las futbolistas de otras selecciones se solidarizaban antes de los partidos.

El 8 de marzo, Irán perdió 2-0 ante Filipinas y quedó eliminada. Esa misma noche, al menos 7 jugadoras abandonaron el hotel. 5 formalizaron la solicitud de asilo ante la Policía Federal Australiana. Bajo la convención sobre el estatudo de los refugiados de la ONU, a la que Australia adhiere, una persona puede requerir asilo político si tiene temor fundado sobre su integridad por razones políticas. Luego el país puede conceder el asilo o facilitar su traslado a un tercer país que garantice su seguridad.

Las identidades de las futbolistas fueron confirmadas por Reza Pahlavi, quién era heredero al trono del antiguo Shah iraní depuesto en la revolución islámica: Fatemeh Pasandideh, Zahra Ghanbari, Zahra Sarbali, Atefeh Ramazanzadeh y Mona Hamoudi. Las familias de al menos 3 de ellas recibieron amenazas en Irán. Una petición con más de 50.000 firmas le pidió al gobierno australiano que las proteja. Incluso el propio Donald Trump en un post en su red social Truth dijo que llamó al primer ministro Anthony Albanese y declaró que sería “un terrible error humanitario” devolverlas, ofreciendo asilo en Estados Unidos si Australia no actuaba, aunque también aclaró que el gobierno de Albanese “se está ocupando” del asunto y en las próximas horas se les concedería el asilo a las futbolistas que lo requieran.

Nahuel Lanzón
Nahuel Lanzón Editor y Fundador

Experto en ver fútbol de países que ni la gente de ese país ve. Me gusta mucho analizar listas de selecciones antes de cualquier torneo internacional. Relator oficial (?) del fútbol exótico en Twitch.