Universidad Católica convirtió el sábado en una declaración política. Mientras LigaPro había suspendido el partido contra Emelec dos días antes, invocando razones de seguridad, la dirigencia “cammarata” decidió ignorar la disposición: se presentó en el Rodrigo Paz Delgado con plantel, cuerpo técnico y, como elemento central del operativo, un notario público.
El equipo salió a la cancha a las 19:00, la hora prevista para el inicio del encuentro. Del otro lado no había nadie. Emelec no viajó a Quito. Los árbitros designados tampoco: el presidente del Colegio de Árbitros, Luis Muentes, confirmó que recibieron comunicación de que el partido no se jugaría y actuaron en consecuencia. UC esperó 30 minutos en cancha y, ante la ausencia certificada del rival, el notario levantó acta.
El trasfondo de la suspensión
La decisión de LigaPro del jueves 19 encendió la mecha. Miguel Ángel Loor argumentó que existía un informe de seguridad que recomendaba no trasladar al plantel de Emelec ni por tierra ni por aire, en el contexto del proceso electoral que atravesaba el club. Ese mismo sábado, en Guayaquil, Emelec eligió a su nuevo presidente: José David Jiménez fue el único candidato y resultó electo en los comicios realizados en el estadio George Capwell.
Pero para UC, la coincidencia de fechas no era casual. El club reveló que, durante el feriado de Carnaval, Emelec le había solicitado en múltiples ocasiones que fuera la propia “Cammarata” quien pidiera el aplazamiento, alegando problemas de plantel y situación financiero-administrativa. UC se negó. Cuando LigaPro tomó la decisión de suspender de oficio, el presidente Pablo Ortiz fue directo: “El fútbol necesita transparencia o irá decayendo y se irán los aficionados”.
UC anunció que el lunes 24 de febrero presentará formalmente ante LigaPro el reclamo de los 3 puntos, amparado en el reglamento que establece la pérdida del partido para el equipo que no se presente. Paralelamente, la dirigencia prepara notificaciones ante CONMEBOL y FIFA, con el acta notarial como prueba principal. “Vamos a iniciar algunos reclamos tanto en el campo nacional como internacional, como Universidad Católica nos interesa que se cumplan las reglas de un juego limpio”, cerró Ortiz. Al cierre del domingo 22, LigaPro no había emitido ninguna posición sobre lo ocurrido.


