Sorpresivamente, Aliou Cissé anunció este miércoles su renuncia como director técnico de la selección de Libia después de dirigir solamente 10 partidos al frente del equipo. El senegalés, que había sido nombrado en marzo de 2025, se despidió a través de sus redes sociales tras la última ventana internacional de marzo, en la que empató 0-0 ante Níger y 2-2 contra Liberia.
En su mensaje de despedida, Cissé calificó la experiencia como “inmensamente enriquecedora tanto profesional como personalmente” y aseguró sentirse orgulloso del trabajo realizado junto a jugadores y cuerpo técnico a pesar de las dificultades. También dedicó palabras de agradecimiento a la afición libia por su recibimiento y pasión.
El trasfondo de la salida, sin embargo, apunta a problemas más profundos: reportes previos indicaban que Cissé y su staff acumulaban ocho meses de salarios impagos, con una deuda estimada en aproximadamente 500 mil dólares, ante una federación libia sumida en graves dificultades financieras. A eso se sumaron los malos resultados deportivos, con Libia sin lograr clasificarse al Mundial 2026, a la Copa Africana 2025 y tras haber perdido en la eliminatoria de la Copa Árabe 2025.
Cissé deja Libia tras una etapa breve que contrasta con sus casi diez años al frente de Senegal (2015-2024), donde conquistó la primera Copa Africana de la historia del país en 2021. La federación libia ahora enfrenta el desafío de encontrar un sucesor lo antes posible para un equipo en plena transición. Rapidamente su nombre empezó a surgir en otras selecciones africanas que buscan entrenador, con el rumor mas fuerte vinculándolo con la selección de Angola.


