Irán y Nueva Zelanda empataron 2-2 en el debut del Grupo G del Mundial 2026, en un partido que fue mucho más que 90 minutos de fútbol. En el SoFi Stadium de Los Ángeles, dos selecciones con historias radicalmente distintas se cruzaron para dejar uno de los partidos más atrapantes de la primera fecha.
Elijah Just le dio la ventaja a Nueva Zelanda a los 7 minutos, asistido por Chris Wood. Irán reaccionó antes del descanso con un gol de Ramin Rezaeian a los 33. En el segundo tiempo, Just volvió a marcar con otra asistencia de Wood para el 2-1, pero Mohammad Mohebi apareció solo en el área para convertir el 2-2 definitivo, tras un centro preciso de Rezaeian desde la derecha.
El país que nunca pierde en un Mundial
Con este empate, Nueva Zelanda extiende un récord único en la historia de las Copas del Mundo: 4 partidos jugados, 0 victorias, 4 empates, 0 derrotas. Los All Whites no conocen la derrota en un Mundial, pero tampoco la victoria.
El antecedente es Sudáfrica 2010, donde el equipo dirigido por Ricki Herbert empató sus tres partidos de fase de grupos: 1-1 con Eslovaquia, 1-1 con Italia (la campeona defensora de Marcello Lippi) y 0-0 con Paraguay. Fueron el único equipo invicto de aquel torneo. Shane Smeltz convirtió el gol histórico contra Italia, un país con 3.541 futbolistas profesionales contra los 25 que tenía Nueva Zelanda en ese momento.
16 años después, en su regreso a un Mundial, la historia se repite: empate en el debut. Nueva Zelanda es el único equipo en la historia que ha disputado más de un partido mundialista sin conocer jamás la derrota ni la victoria. Un récord que probablemente se ponga a prueba el próximo partido, ante Egipto.
Irán, del boicot al empate en territorio enemigo
El contexto del lado iraní es todavía más extraordinario. La selección de Irán jugó un partido de Copa del Mundo en el territorio del país que lanzó ataques aéreos contra su territorio apenas semanas atrás.
El camino hasta el SoFi Stadium fue un capítulo aparte. En marzo, el ministro de deportes iraní Ahmad Donyamali anunció en televisión estatal que Irán no participaría del Mundial por los bombardeos estadounidenses e israelíes. Luego, la federación pidió a FIFA que mudara sus partidos de Estados Unidos a México, un pedido que fue rechazado. Irán también había boicoteado el sorteo del Mundial tras la negación de visas a varios miembros de su delegación, y reubicó su base de concentración de Arizona a México por las tensiones diplomáticas.
Recién el 8 de abril se logró un alto al fuego, mediado por Pakistán, que Trump extendió indefinidamente el 21 de abril. El equipo finalmente viajó a Estados Unidos el domingo, apenas un día antes del partido.
En las tribunas del SoFi, la comunidad iraní de Los Ángeles mostró la división que atraviesa a la diáspora: parte alentó al equipo, parte lo ve como una extensión del régimen islámico. FIFA prohibió la exhibición de la bandera del León y el Sol, símbolo pre-revolucionario que muchos iraníes del exilio reivindican como propia.
Con el empate, ambos equipos sumaron su primer punto en el Grupo G. Irán enfrentará a Bélgica en la próxima fecha, mientras que Nueva Zelanda buscará seguir invicta contra Egipto.


