Roberto Mancini es otra vez el entrenador de la selección italiana. El anuncio lo hizo el presidente de la FIGC, Giovanni Malagò, este martes durante el Consejo Federal, y según la federación falta solamente la firma del contrato. Mancini vuelve al cargo que dejó en agosto de 2023, cuando se fue de un día para el otro para dirigir a Arabia Saudita. La presentación oficial, junto a Claudio Ranieri, es este miércoles a las 18.
Italia estaba sin entrenador desde el 3 de abril, cuando renunció Gennaro Gattuso tras perder el repechaje con Bosnia por penales y quedar afuera del Mundial por tercera vez consecutiva. En esos cuatro meses también renunció el presidente Gabriele Gravina, asumió Malagò el 22 de junio, Pep Guardiola rechazó el ofrecimiento y se cayó la candidatura de Andrea Pirlo. Mancini, amigo personal del nuevo presidente, era la cuarta opción. Antonio Conte, el nombre que empujaban los clubes de la Serie A, quedó afuera.
“El tiempo apremiaba y consideré que la persona que debía ser DT era Roberto Mancini”, explicó Malagò ante el Consejo.
El veto que dejó a Italia sin director técnico
Paolo Maldini había asumido como director técnico el 11 de julio con la promesa de manejar el área con autonomía. Su elección fue Pirlo y el viernes 24 el acuerdo ya estaba cerrado, con los papeles en manos del abogado. Malagò lo frenó por el contrato del campeón del mundo 2006 con Fonbet, la mayor casa de apuestas de Rusia, un vínculo que en 72 horas se convirtió en un problema político que le costó el banco de la Azzurra.
“Me asumo la responsabilidad de haber frenado el proceso de la elección de Andrea Pirlo”, dijo el presidente este martes. “Fue una valoración de oportunidad.”
Maldini y Leonardo, su asesor, renunciaron el lunes a última hora. Duraron 16 días en el cargo. “Fue una gran elección, me hubiera gustado que siguiera”, lamentó Ezio Maria Simonelli, presidente de la Lega Serie A. Ranieri ocupa el lugar vacante y suma la presidencia de Club Italia. “Necesitaba a alguien con quien compartir la elección del entrenador”, justificó Malagò, que definió la salida de Maldini como algo ocurrido “sin polémica”.
En su primer ciclo, entre 2018 y 2023, Mancini ganó la Euro 2020 en Wembley ante Inglaterra y encadenó 37 partidos sin perder, récord mundial para una selección. También dejó a Italia afuera del Mundial de Qatar 2022, eliminada por Macedonia del Norte en el repechaje. Después dirigió 14 meses a Arabia Saudita y se fue con una indemnización estimada entre 15 y 20 millones de dólares. En noviembre de 2025 firmó con el Al-Sadd de Qatar hasta 2027, salió campeón y se liberó del contrato el 13 de junio, nueve días antes de la elección presidencial en la FIGC. Esperó el llamado seis semanas. Leonardo Bonucci, campeón de Europa con él en 2021, se suma al cuerpo técnico.
Es el tercer entrenador con dos ciclos al frente de Italia, después de Vittorio Pozzo y Marcello Lippi. El de Lippi también empezó con un título mundial en el currículum y terminó con la eliminación en primera ronda de Sudáfrica 2010.
El debut es el 25 de septiembre en el Olímpico de Roma ante Bélgica, por la Nations League. Italia comparte el Grupo 1 de la Liga A con Francia, Bélgica y Turquía, y el objetivo declarado es no descender de categoría. El cruce con los franceses llega con un contraste incómodo: el mismo martes que Italia anunciaba a Mancini porque el tiempo apremiaba, Francia presentaba a Zinedine Zidane con un contrato de cuatro años, después del cuarto puesto en el Mundial 2026.


