Croacia tiene nuevo entrenador. La Federación Croata de Fútbol (HNS) anunció este lunes a Slaven Bilić como sucesor de Zlatko Dalić, que renunció después de la eliminación en el Mundial 2026. El técnico de 57 años vuelve al banco de la selección casi 14 años después de su primera etapa y hereda un equipo en plena transición.
La decisión cierra una de las eras más gloriosas del fútbol croata. Dalić dirigió a la selección durante nueve años y la llevó a los dos mejores resultados de su historia: subcampeón en Rusia 2018 y tercero en Qatar 2022. Su ciclo terminó en Toronto, con una eliminación temprana y polémica que dejó heridas abiertas en el país.
Bilić no es un nombre nuevo para el vestuario croata. Ya condujo a la selección entre 2006 y 2012, con un registro de 42 triunfos en 65 partidos, y la dirigió en las Eurocopas de 2008 y 2012. Antes, como jugador, fue defensor central de la Croacia que sorprendió al mundo en Francia 1998 con un tercer puesto, la misma vara histórica que ahora deberá volver a perseguir desde el banco.
Su carrera como entrenador lo paseó por buena parte del mapa futbolero. Dirigió al Lokomotiv de Moscú, al Beşiktaş turco (donde ganó dos ligas y eliminó a Tottenham y Liverpool en competencias europeas) y al West Ham, al que llevó a un séptimo puesto y a la clasificación europea en la temporada 2015-2016. Más tarde tuvo pasos por Al-Ittihad, West Bromwich, Watford, el Beijing Guoan chino y el Al-Fateh saudita, su último club antes de este regreso. Llevaba casi dos años sin dirigir.
Un Mundial que terminó en herida abierta
El nuevo ciclo arranca sobre las cenizas de una eliminación dolorosa. Croacia cerró la fase de grupos en el segundo puesto del Grupo L con 6 puntos: cayó 4-2 con Inglaterra, venció 1-0 a Panamá con gol de Ante Budimir y superó 2-1 a Ghana. El pasaje a los 16avos de final la puso frente a Portugal.
Ahí llegó el golpe. En Toronto, Croacia se adelantó con Ivan Perišić, pero Cristiano Ronaldo empató de penal y Gonçalo Ramos dio vuelta el partido en el tiempo añadido para el 2-1 luso. En el último minuto, el conjunto balcánico gritó un gol que el VAR anuló por un offside milimétrico detectado por la tecnología del balón, una jugada que la prensa croata calificó de “robo deliberado”.
Fue la primera vez desde su debut en 1998 que Croacia quedó eliminada antes de las semifinales en una ronda de eliminación directa. Aquel partido asomaba como la despedida de Luka Modrić de la selección, pero su futuro quedó en suspenso: en su presentación, Bilić adelantó que buscará reunirse con el capitán para convencerlo de seguir.
El desafío está claro. El croata toma una selección que cierra una era irrepetible y que empieza a renovarse, aunque su primera gestión pasa por intentar retener a su emblema. La HNS eligió mirar a su propio pasado para diseñar el futuro.

