La Federación Escocesa de Fútbol anunció este domingo a Sébastien Pocognoli como nuevo entrenador de su selección masculina. El belga firmó un contrato inicial por dos años y reemplaza a Steve Clarke, que renunció en junio tras la eliminación de Escocia en la fase de grupos del Mundial 2026.
“Es un honor que me hayan pedido que me convierta en el entrenador de la selección nacional de Escocia. Cuando supe del interés, me entusiasmé de inmediato con la oportunidad”, dijo el técnico en el comunicado oficial de la federación.
Pocognoli tiene 39 años y llega con apenas dos temporadas de experiencia como entrenador principal. Fue lateral izquierdo, jugó 13 partidos con la selección de Bélgica y pasó por Genk, AZ Alkmaar (donde salió campeón de la Eredivisie), Standard de Lieja, Hannover 96, West Bromwich Albion, Brighton y Union Saint-Gilloise, club en el que se retiró y donde después empezó a dirigir.
Su primera temporada al frente del Union SG, la 2024-25, fue extraordinaria: le dio al club de Bruselas el primer título de la liga belga en 90 años, rompiendo el dominio de Anderlecht y Club Brugge. Sumó además la Supercopa de Bélgica, metió al equipo en la fase de liga de la Champions League y fue elegido Entrenador Belga del Año.
El segundo capítulo fue mucho más duro. En octubre de 2025 se hizo cargo del Mónaco y duró menos de ocho meses. Dirigió 38 partidos con 16 victorias, 9 empates y 13 derrotas, encadenó una racha de 10 encuentros sin perder que lo metió en la pelea por el podio de la Ligue 1, pero se derrumbó en el cierre y terminó séptimo, sin Champions. El club lo despidió el 1 de junio.
El fantasma de Berti Vogts
La decisión de la federación rompe con una tradición casi intacta. En más de 150 años de historia, Escocia tuvo un solo entrenador extranjero: el alemán Berti Vogts, entre 2002 y 2004. Vogts llegaba con un currículum enorme, campeón del mundo como jugador y campeón de Europa como DT de Alemania, y se fue como uno de los técnicos más resistidos que pasaron por el cargo.
Que la federación vuelva a mirar afuera 22 años después, y que lo haga con un entrenador de 39 años sin experiencia en selecciones y recién despedido de su último club, marca un cambio de criterio. El proceso lo condujeron el CEO Ian Maxwell y Craig Mulholland, el nuevo chief football officer, que entrevistaron a una lista corta de candidatos.
El perfil es el opuesto exacto al de Clarke: escocés, veterano, ex jugador de la selección y siete años en el puesto. Bajo su mando, Escocia clasificó a dos Eurocopas consecutivas y a su primer Mundial en 28 años. En el Grupo C le ganó 1-0 a Haití, perdió 1-0 con Marruecos y cayó 3-0 con Brasil. Clarke renunció apenas un mes después de haber firmado una renovación por cuatro años.
En Escocia lo presentan como “el Simeone belga” por su intensidad en el banco. Wouter Vrancken, entrenador del Hearts y compatriota suyo, salió a respaldarlo públicamente: dice conocerlo bien y que su fútbol físico y directo encaja con lo que necesita el equipo. Pocognoli, además, conoce el fútbol británico desde adentro por sus cuatro años en West Brom y Brighton.
El debut llega rápido. Escocia arranca la Nations League 2026-27 en la Liga B, en un grupo con Suiza, Eslovenia y Macedonia del Norte. Visita a los eslovenos el 26 de septiembre y tres días después recibe a los suizos en Hampden Park. Lo espera un cuerpo técnico en el que estaría Kevin Mirallas, ex Everton y Bélgica, que ya trabajó con él en el Union SG y en el Mónaco.


