El Partizan de Serbia: entre la crisis institucional y las posibles alternativas

El grupo encabezado por Sreten Nikolić pidió una reunión con la conducción saliente y propuso una asamblea electoral extraordinaria. Su plan se apoya en cuatro ejes, aunque todavía no reveló cómo financiará la recuperación.
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El FK Partizan, uno de los dos gigantes del fútbol serbio, sumó una nueva candidatura para administrar su crisis institucional. En las últimas horas, el grupo Partizan Restart, encabezado por el empresario Sreten Nikolić, anunció que está dispuesto a tomar el control del club y pidió una reunión urgente con el presidente Rasim Ljajić y los integrantes del Consejo Directivo. La iniciativa busca acordar una transición y preparar, conforme al estatuto, una asamblea electoral extraordinaria.

El pedido había sido enviado a la dirección oficial del club el 24 de agosto, pero fue difundido públicamente el 1 de septiembre. La carta, firmada por Igor Simunović, sostiene que Partizan ya no tiene margen para nuevas soluciones provisorias sin un programa de fondo. El grupo asegura haber formado un equipo con responsabilidades divididas entre el área deportiva, las finanzas, los asuntos legales, la organización y la infraestructura.

Una crisis de larga data

La crisis institucional del Partizan se originó tras casi una década de negligencia directiva y desfalco financiero bajo la conducción del expresidente Milorad Vučelić y el director general Miloš Vazura, quienes dejaron a la entidad al borde de la bancarrota con pasivos superiores a los 40 millones de euros repartidos entre el fisco, agencias de representación y salarios atrasados.

A este colapso económico se sumó una prolongada decadencia deportiva, eclipsada por la hegemonía absoluta de su archirrival, el Estrella Roja (Crvena Zvezda), y sucesivas eliminaciones prematuras en torneos continentales. La derrota ante el Getafe en la Conference League, tras lograr un 2-1 a favor en la ida para luego caer 3 a 1, precipitó aún mas la crisis.

El punto álgido de esta debacle se manifestó en una ruptura total con su masa social, desatando protestas en las calles y un boicot prolongado de su barra organizada (Grobari), que vació las tribunas hasta forzar la renuncia en bloque de la cúpula dirigencial. La situación derivó en la intervención del club mediante un comité provisional de rescate encabezado por Rasim Ljajić y exjugadores emblemáticos como Predrag Mijatović. Actualmente, el club opera bajo un régimen de austeridad severa con recortes salariales draconianos y renegociaciones contrarreloj para no perder la licencia de la UEFA, sobreviviendo en medio de tensiones internas y con un margen de maniobra mínimo para reconstruir su estructura deportiva.

Las propuestas a futuro para el Partizan

La propuesta de Partizan Restart aparece mientras la conducción de Ljajić atraviesa una salida anunciada. El Consejo Directivo había comunicado que sus miembros dejarían sus cargos después de la serie europea contra Getafe, una decisión que abrió la discusión sobre quién manejará el próximo ciclo. Partizan Restart pretende ocupar ese espacio, garantizar la continuidad operativa y evitar que otro órgano transitorio se prolongue sin una estructura definitiva.

El programa presentado hasta ahora tiene cuatro prioridades. La primera es reorganizar la academia juvenil, una pieza histórica del modelo deportivo de Partizan. La segunda consiste en formar un plantel competitivo y sostenible, capaz de pelear el campeonato serbio y mantener presencia en las copas europeas. Las otras dos apuntan a ordenar las cuentas, reducir obligaciones y aumentar ingresos propios, además de modernizar el estadio y el centro de entrenamiento Partizan-Teleoptik.

Sin embargo, el anuncio todavía deja preguntas centrales sin respuesta. El grupo no detalló cuánto dinero necesitaría para ejecutar el plan, de dónde saldrían los fondos ni qué personas asumirían cada cargo. Tampoco hizo público su modelo completo de gestión. Sus representantes prometieron presentar esas definiciones en una conferencia de prensa cuando existan las condiciones para avanzar.

Para Nikolić, el movimiento representa un regreso a una disputa conocida. En 2014 fue candidato dentro de una plataforma opositora vinculada a Albert Nađ y perdió las elecciones ante Zoran Popović. Volvió a ser propuesto en 2023, después de la renuncia de Milorad Vučelić. Ahora impulsa su tercer intento en 12 años, esta vez bajo una marca propia y con una estructura técnica por áreas.

El empresario tampoco es ajeno a la vida interna de Partizan. Integró el Consejo Directivo entre 1990 y 1999 y estuvo al frente de Centrokop durante una etapa en la que la compañía fue patrocinadora principal del club. Esa experiencia es parte de la carta de presentación de un proyecto que busca mostrarse preparado para asumir de inmediato.

No es la única propuesta en pie. Ostoja Mijailović, actual presidente del equipo de básket del club, tras haber logrado sanear financieramente esa rama y devolverlo al primer plano europeo, pretende ahora llegar a la conducción del fútbol con ese modelo como palanca. Tiene detrás de sí el apoyo de buena parte de la hinchada y de empresarios locales que verían con buenos ojos sumarse al proyecto.

Otros nombres y propuestas se van conociendo poco a poco. La decisión final, de todos modos, no depende solo de la voluntad de los candidatos. La conducción saliente debe responder y definir el marco de una eventual transición y activar los mecanismos estatutarios correspondientes.

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Nahuel Lanzón
Nahuel Lanzón Editor y Fundador

Experto en ver fútbol de países que ni la gente de ese país ve. Me gusta mucho analizar listas de selecciones antes de cualquier torneo internacional. Relator oficial (?) del fútbol exótico en Twitch.