La Federación Mexicana de Fútbol emitió un comunicado este martes con un mensaje directo: “El jugador que no acuda hoy a la concentración quedará fuera de la Copa del Mundo”. La concentración de los 20 convocados de Liga MX, ordenada por Javier Aguirre, comienza a las 20 horas locales en el Centro de Alto Rendimiento de la Ciudad de México. El ultimatum, sin embargo, responde a una insólita situación que está desatando una pelea interna entre los clubes mexicanos que amenaza la preparación de la Tri a un mes del debut en su propia casa.
El 17 de febrero, Duilio Davino e Ivar Sisniega habían anunciado las reglas del juego: los jugadores de Liga MX convocados al Mundial estarían disponibles para sus clubes hasta la jornada 17 del Clausura 2026. La Liguilla se jugaría sin ellos. En Concachampions, solo podrían disputar los partidos de ida en semifinales. Aguirre lo ratificó el 26 de marzo: “La prioridad es la concentración, por encima de Concachampions. Concentramos el 6 de mayo; hay Concachampions el 5 y el 7; juegan el 5 y vienen conmigo el 6”.
Pero Toluca clasificó a semifinales de la Concachampions contra LAFC, y la FMF autorizó una excepción: Alexis Vega y Jesús Gallardo podrían jugar el partido de vuelta del 7 de mayo, un día después del inicio de la concentración. Videos en redes sociales mostraron a ambos jugadores entrenando con los Diablos Rojos cuando, según el acuerdo, ya deberían estar en camino a la concentración.
La Selección Nacional de México informa: pic.twitter.com/ucCzxJ8uKX
— Selección Nacional (@miseleccionmx) May 6, 2026
La rebelión de Chivas
Amaury Vergara, dueño de Guadalajara, no tardó en reaccionar. “Los acuerdos son válidos solamente cuando todas las partes los respetan”, publicó, y ordenó a sus 5 seleccionados no presentarse a la concentración de Aguirre. Chivas está en cuartos de final de la Liguilla contra Tigres, perdiendo la serie, y había cedido a Raúl Rangel, Luis Romo, Brian Gutiérrez, Roberto Alvarado y Armando González cumpliendo un pacto que ahora considera roto.
La posición de Vergara abrió la puerta a un efecto dominó. América y Pumas, también en Liguilla, podrían exigir las mismas excepciones para sus convocados. Si eso ocurre, el plan de preparación mundialista de Aguirre se desarma por completo.
Una ventaja estratégica en riesgo
La concentración temprana era la gran apuesta de Aguirre para el Mundial. Mientras la mayoría de las selecciones recién tendrán a sus jugadores a fines de mayo, cuando terminen las ligas europeas, México se garantizaba 5 semanas de trabajo con sus futbolistas locales. Es una ventaja competitiva real para un anfitrión que necesita llegar afilado a la cita más importante de su historia reciente.
Ahora, esa ventaja está amenazada por un conflicto interno. Si la FMF cumple su ultimátum, hasta 7 jugadores quedarían afuera del plantel mundialista: los 5 de Chivas y los 2 de Toluca. Si cede, pierde autoridad frente a los clubes y el resto de los equipos en Liguilla pedirá lo mismo. México podría llegar a su propio Mundial con un plantel debilitado no solo por las lesiones, sino por una pelea política entre la federación y los clubes que ella misma provocó al romper su propia regla.


