Gheorghe Hagi fue presentado este lunes como nuevo seleccionador de Rumania en una conferencia de prensa en la sede de la Federación Rumana de Fútbol (FRF). El máximo ídolo del fútbol rumano, de 61 años, reemplaza a Mircea Lucescu, fallecido el 7 de abril a los 80 años tras un doble infarto.
“Es un honor y una gran responsabilidad representar a Rumania una vez más”, declaró Hagi ante la prensa. “Mircea fue más que un entrenador, fue un padre para mí”, agregó sobre Lucescu, a quien definió como una figura clave en su formación.
El presidente de la FRF, Răzvan Burleanu, confirmó que Hagi firmó un contrato hasta 2030 con un salario de 27.000 euros mensuales (unos 29.000 dólares), las mismas condiciones que tenía Lucescu. “Tras varios intentos de tener al señor Hagi a nuestro lado, al mando del equipo nacional, hoy estamos felices de anunciar su confirmación como entrenador de la selección”, dijo Burleanu.
El regreso del Maradona de los Cárpatos
Hagi ya había dirigido brevemente a la selección en 2011, al inicio de su carrera como entrenador. Ahora vuelve con un recorrido más extenso: fundó Viitorul Constanța en 2009, lo fusionó con Farul Constanța en 2021 y ganó la liga rumana en la temporada 2022-23. Como jugador, es el máximo goleador histórico de Rumania con 35 tantos y lideró a la célebre “generación de oro” en 3 Mundiales consecutivos (1990, 1994 y 1998) además de vestir las camisetas de Real Madrid, Barcelona y Galatasaray.
La designación llega en un momento especialmente sensible. Lucescu renunció el 2 de abril tras sentirse mal durante un entrenamiento, una semana después de que Rumania cayera eliminada del Mundial 2026 por Turquía en el repechaje europeo. Cinco días después de su renuncia, falleció. Varios medios rumanos vincularon su muerte con el golpe de la eliminación mundialista.
Hagi hereda una selección que no estará en el Mundial de Canadá, México y Estados Unidos, pero con el objetivo de reconstruir hacia la Eurocopa 2028 y el Mundial 2030. Su primer partido será un amistoso ante Georgia el 2 de junio en Tbilisi. Deberá resolver también su situación como DT y dueño de Farul Constanța, club que dirige actualmente en la liga rumana.


