Torreense venció 2-1 al Sporting CP en la final de la Taça de Portugal disputada este domingo en el Estádio Nacional do Jamor y se consagró campeón por primera vez en sus 109 años de historia. Kevin Zohi abrió el marcador a los 3 minutos, Luis Javier Suárez empató para el Sporting en el segundo tiempo y Stopira selló la hazaña desde los doce pasos en la prórroga.
El equipo de Torres Vedras, una ciudad de 80.000 habitantes ubicada a 50 kilómetros al norte de Lisboa, compite en la segunda división portuguesa. Su plantilla está valuada en 9,58 millones de euros y juega en un estadio con capacidad para 2.431 personas. Enfrente tenía al subcampeón de la liga, que venía de eliminar al Porto en las semifinales.
El partido arrancó con un golpe tempranero: un mal despeje de Morita en la salida del Sporting le dejó la pelota servida a Zohi, que definió al minuto 3 para poner el 1-0. El Sporting empujó durante todo el partido y encontró el empate a los 54 minutos con un gol de Luis Suárez, el colombiano que cerró la temporada con 38 goles en liga. El 1-1 se sostuvo hasta el final de los 90 minutos y el partido se fue a prórroga.
En el minuto 109, Maxi Araújo le tiró de la camiseta a un rival dentro del área. Penal y roja directa. Y el encargado de ejecutar fue Stopira, el capitán de 37 años que convirtió sin dudarlo para poner el 2-1 definitivo.
La historia de Stopira: del retiro al penal del título
Ianique Tavares, conocido como Stopira por el exdelantero francés Yannick Stopyra, había colgado los botines en 2023 después de una década en el Fehérvár de Hungría y 18 años de carrera internacional con Cabo Verde. Tenía 35, había jugado más de 80 partidos con su selección y parecía que su historia en el fútbol estaba cerrada.
Un año después, volvió. Firmó con Torreense, en la segunda división portuguesa, con un objetivo concreto: mantenerse competitivo para llegar al Mundial 2026 con Cabo Verde. El archipiélago africano de menos de 500.000 habitantes estaba peleando la clasificación y lo necesitaba.
En octubre de 2025, durante el partido decisivo contra Eswatini en Praia, Stopira entró al minuto 86 y marcó al 91′ un gol que selló la clasificación histórica de Cabo Verde al Mundial. Fue apenas su cuarto gol internacional en toda su carrera. Cuando se confirmó su convocatoria mundialista semanas atrás, sus compañeros del Torreense casi destruyen el vestuario festejando.
Este domingo completó la secuencia más inverosímil de su carrera: retiro, comeback, gol mundialista y ahora penal del título de Copa.
Un club de 1917 que esperó 70 años para volver al Jamor
Torreense fue fundado el 1 de mayo de 1917 por un grupo de jóvenes inspirados por trabajadores ingleses de la industria petrolera que trajeron el fútbol a Torres Vedras. Antes de construir su estadio en 1925, jugaban en un terreno compartido con ferias de ganado que se hacían los domingos, así que los partidos se disputaban los lunes.
La única vez que habían llegado a una final de Copa fue en 1956, cuando perdieron 2-0 contra el Porto. Después de eso, el club alternó entre segunda y tercera división durante décadas. Recién en 2022, tras ganar la Liga 3, volvieron a la segunda categoría.
En la Copa de este año, su camino fue relativamente accesible: eliminaron a Tirsense, Oliveirense (por penales), Lusitânia de Lourosa, Casa Pia (el único equipo de primera, en prórroga), União de Leiria y Fafe. Pero en la final, con el Sporting del otro lado, respondieron como un equipo grande.
La temporada del Torreense aún no terminó. En la liga, están terceros con 59 puntos y jugarán un playoff de ascenso contra Casa Pia. Si ganan, volverán a primera división por primera vez desde 1992. Stopira, mientras tanto, se prepara para el Mundial.


