España es campeona del mundo por segunda vez. La selección se impuso 1-0 a Argentina en la prórroga de la final del Mundial 2026, disputada este domingo en el MetLife Stadium de Nueva York/Nueva Jersey, y levantó el trofeo 16 años después de su primera consagración en Sudáfrica 2010.
El único gol llegó cuando el partido se estiraba hacia los penales. A los 105 minutos, ya en el arranque del tiempo suplementario, Nico Williams metió un centro que Ferran Torres empujó dentro del área para desatar la fiesta española. Fue el desenlace de una final que Argentina jugó en inferioridad numérica tras la expulsión de Enzo Fernández, que vio la segunda amarilla por una falta sobre el juvenil Pau Cubarsí.
El triunfo tuvo un condimento estadístico que lo vuelve único. Ningún campeón del mundo había ganado el torneo concediendo un solo gol en total. España lo logró: el arquero Unai Simón recibió apenas un tanto en los ocho partidos del certamen, en los cuartos de final ante Bélgica. Es, en números, el equipo campeón más sólido en defensa que se recuerde.
Una final que Argentina no pudo jugar
La vigente campeona del mundo llegó como candidata pero nunca encontró su juego. Durante los 90 minutos reglamentarios, Argentina no remató una sola vez al arco de Simón, un dato que resume la impotencia de un equipo al que España le tapó todos los caminos. La expulsión de Enzo Fernández sobre el final del tiempo regular terminó de inclinar la balanza y dejó a la selección de Lionel Scaloni con un hombre menos para la prórroga.
Messi disputó su tercera final del mundo, después de las de 2014 y 2022. El capitán cerró el torneo con 8 goles y 4 asistencias, cifras que lo ubicaron entre los máximos protagonistas del Mundial, pero que no alcanzaron para repetir la coronación de Qatar. A los 39 años, todo indica que fue su última aparición en una Copa del Mundo.
El relevo generacional y los premios
En la vereda de enfrente, España mostró el recambio que el fútbol venía esperando. Lamine Yamal, de 18 años, fue una de las figuras del campeón y confirmó que el trono que Messi supo ocupar tiene heredero. El cruce entre el capitán argentino y la joya del Barcelona funcionó como una postal del cambio de época.
El Balón de Oro al mejor jugador del torneo quedó en manos de Rodri, el volante que ya había ganado el premio individual más importante del fútbol en 2024 y que fue el cerebro de este equipo. La Bota de Oro fue para Kylian Mbappé, que con 10 goles se transformó en el máximo artillero, mientras que Messi terminó segundo en esa tabla.
Con este título, España suma el Mundial 2026 a la Eurocopa 2024 y consolida un ciclo dominante que la devuelve a la cima del fútbol mundial. La Furia Roja no solo ganó: lo hizo dejando una marca que ningún otro campeón había alcanzado.


