Suecia arrancó el Mundial 2026 con una goleada contundente: venció 5-1 a Túnez en el Estadio de Monterrey por la primera fecha del Grupo F. El triunfo dejó una imagen que trasciende el resultado: Yasin Ayari, mediocampista del Brighton de raíces tunecinas, anotó un doblete pero eligió no celebrar su primer gol por respeto a la tierra de su padre.
Ayari abrió el marcador a los 7 minutos con un golazo de larga distancia que se coló en el ángulo. Apenas la pelota entró, el volante de 22 años levantó las manos en señal de disculpa y miró a cámara. Sin gritos, sin gestos. Alexander Isak amplió a los 30 tras una asistencia de Viktor Gyökeres, y Omar Rekik descontó para Túnez sobre el cierre del primer tiempo (43′). En el complemento, Gyökeres (59′) y Mattias Svanberg (84′) liquidaron el partido, y el propio Ayari cerró la goleada en el descuento (90’+6).
El gesto que marcó la jornada
Nacido en Solna, un suburbio de Estocolmo, Ayari es hijo de padre tunecino y madre marroquí. Se formó en las juveniles del AIK y representó a Suecia desde la sub-17. En 2022, la Federación Tunecina lo buscó para sumarlo a su selección, pero él ya había elegido. Su padre, Azzouz, fue clave en esa decisión: “Le pedí que representara a Suecia, es el país que lo recibió y lo formó. Era su deber devolver algo”, contó.
Esa misma historia se condensó en los 7 minutos del partido. Ayari le marcó a la selección de la tierra de su padre y eligió el silencio como forma de respeto. En el segundo gol, con el 4-1 ya consumado, sí se permitió festejarlo junto a sus compañeros.
La goleada marca un hito para el fútbol sueco: es la primera vez desde el Mundial de 1938 que la selección anota 5 goles en un partido mundialista. La generación actual refleja la diversidad de la Suecia contemporánea, con Isak (raíces eritreas), Hien (origen camerunés) y Ayari (tunecino-marroquí) como figuras centrales del equipo de Graham Potter. Con este resultado, Suecia lidera el Grupo F y queda en posición ideal para clasificar a la siguiente ronda.

