Europa votó por unanimidad no jugar ningún torneo FIFA hasta que Infantino frene la venta del Mundial

Las 55 asociaciones de la UEFA resolvieron el boicot este jueves en una reunión de emergencia y exigen que la FIFA abandone el plan por completo y garantice por escrito que nunca volverá a intentarlo.
Escudo de la UEFA junto al trofeo de la Copa del Mundo de la FIFA sobre su pedestal en un sorteo
Escudo de la UEFA junto al trofeo de la Copa del Mundo de la FIFA sobre su pedestal en un sorteo

Las 55 federaciones de la UEFA votaron este jueves, por unanimidad y en una reunión de emergencia virtual, que ninguna selección europea participará en ninguna competencia de la FIFA mientras siga en pie el plan de vender participaciones del Mundial a inversores privados. La decisión llegó dos días después de que la FIFA anunciara la creación de FIFA Forward Enterprise, la filial valuada en 20.000 millones de dólares que concentraría los derechos comerciales de todos sus torneos. El comunicado salió firmado en nombre de la UEFA y de sus 55 asociaciones nacionales, una fórmula deliberada: no habla el organismo, hablan las 55.

La resolución tiene dos condiciones para levantarse, y la segunda es la difícil. La primera es que la propuesta sea “abandonada en su totalidad”. La segunda es que la FIFA dé “garantías vinculantes” de que nunca más abrirá su gobernanza ni sus competencias a la propiedad privada. Conviene ser preciso con qué es lo que Europa pide bajar, porque los nombres se parecen y la confusión circuló bastante: lo que está en discusión es FIFA Forward Enterprise, la sociedad comercial nueva, y no el programa FIFA Forward de desarrollo, que existe desde 2016 y del que cobran varias federaciones europeas, incluida la checa.

El alcance de la medida cubre todas las competencias de la FIFA, y por eso la primera prueba real llega mucho antes de lo que sugiere la palabra “Mundial”. El torneo más próximo del calendario FIFA es el Mundial Sub-20 femenino que Polonia organiza desde el 5 de septiembre, es decir en suelo europeo y catorce días antes del 19 de septiembre, la fecha límite que Infantino les fijó a las 211 federaciones para aprobar el proyecto. Después viene el Mundial femenino de Brasil en junio de 2027 y, mucho más lejos, el Mundial masculino de 2030. Si la UEFA cumple lo que votó, la primera imagen del conflicto va a ser un torneo juvenil femenino con plazas vacías en un país de la propia UEFA.

Infantino no respondió al boicot. El mismo jueves, en un video difundido por la FIFA, defendió el proyecto sin mencionar la resolución europea: dijo que se trata de “un proceso democrático, un proceso de consulta” y que “es una oportunidad pero no una obligación”, y agregó que la FIFA “sigue gobernando el fútbol sin ninguna interferencia externa”. El problema es lo que pasa fuera de cámara. Sky News accedió a documentos internos según los cuales el presidente de la FIFA planea tener todo el financiamiento cerrado para fines de octubre, apenas tres meses después de que las federaciones se enteraran de que el proyecto existía. Un cronograma de esa velocidad es incompatible con la consulta que describe el video, y esa distancia entre el discurso público y el calendario privado es exactamente lo que la UEFA llamó “gobernanza por intimidación”.

La aritmética, sin embargo, no favorece a Europa tanto como sugiere la contundencia del comunicado. Infantino necesita 106 votos de 211, y los votos no se reparten como la membresía de cada confederación: los que valen son 55 de la UEFA, 54 de la CAF, 46 de la AFC, 35 de la Concacaf, 11 de la OFC y 10 de la Conmebol. Sacando a Europa quedan 156 votos en juego, y la CAF, el bloque más grande después de la UEFA, no se opuso: su presidente Patrice Motsepe convocó al Comité Ejecutivo para evaluar la propuesta y abrió una consulta con sus federaciones. La OFC emitió un comunicado explícitamente neutral y lo tratará en agosto. La Conmebol sigue sin decir una palabra, tercer día consecutivo. Con la CAF cerca del sí, a Infantino le alcanzaría con 52 votos de los 102 restantes.

Queda una grieta que vale la pena mirar de cerca. El único dirigente europeo que había apoyado públicamente el plan es David Trunda, presidente de la federación checa, que 24 horas antes le había dicho a Sky News que veía “beneficios pragmáticos” en trabajar con Infantino. Su federación firmó igual la resolución de boicot: la unanimidad de las 55 lo incluye. Pero el directorio de la FAČR recién trata la propuesta formalmente el 11 de agosto, y ahí se va a ver si la unanimidad europea del jueves era una posición real o una foto. Porque la votación de septiembre no la deciden las confederaciones con comunicados, la deciden las 211 federaciones una por una, y cada una frente a una oferta de hasta 40 millones de dólares.

El comunicado completo de la UEFA, traducido

“La UEFA y sus asociaciones nacionales no participarán en competencias de la FIFA.”

La UEFA y sus 55 asociaciones miembro estamos unidas. Rechazamos unánime e inequívocamente la propuesta de la FIFA de transferir participaciones de propiedad en el Mundial y en otras competencias de la FIFA a inversores privados.

El Mundial no puede ser tratado como un producto de inversión. Es uno de los mayores legados deportivos del fútbol. Fue construido a lo largo de generaciones por jugadores, selecciones e hinchas de todos los continentes. Ninguna parte de él debería jamás ser entregada a inversores privados. El Mundial no está en venta.

Es a la vez irresponsable e indefendible que una propuesta de semejante trascendencia para el fútbol haya sido concebida en secreto y llevada al borde de la aprobación sin ninguna consulta significativa a quienes tienen encomendada la custodia del juego. Esto no es meramente una profunda falla de liderazgo, sino una abdicación del deber de la FIFA como custodia del fútbol mundial.

A las asociaciones nacionales de todo el mundo se les presenta ahora un ultimátum: aceptar la captura irreversible de las mayores competencias del fútbol o atenerse a las consecuencias. Esto no es una “decisión democrática”, sino gobernanza por intimidación, un acto de coerción indigno de una institución a la que se le confió la conducción del juego global.

Pero nuestra oposición va mucho más allá del procedimiento.

En el momento en que inversores externos adquieran participaciones de propiedad en competencias de la FIFA, el fútbol cambia para siempre. El retorno comercial se vuelve una obligación permanente. Las expectativas de los inversores se vuelven una presión diaria. A partir de ese momento, cada decisión sobre el calendario internacional, cada decisión sobre los formatos de competencia y cada decisión que moldee el futuro del fútbol deja de estar guiada por lo que mejor sirve al juego para pasar a estar guiada por lo que mejor sirve a los accionistas.

Este modelo no tiene lugar en el fútbol mundial. El futuro del fútbol no puede ser dictado por las expectativas de quienes tienen como primer deber maximizar el retorno financiero. Tampoco pueden los intereses de las asociaciones nacionales, las ligas, los clubes, los jugadores y los hinchas quedar subordinados a los retornos de los inversores. El fútbol no puede hipotecar su futuro por una ganancia financiera.

La posición de Europa es clara. Nunca le prestaremos nuestra legitimidad a este modelo. Nadie tiene la autoridad moral para vender lo que apenas tiene en custodia para la próxima generación.

Como resultado de la discusión de hoy, ninguna selección de la UEFA participará en ninguna competencia de la FIFA mientras estas propuestas sigan vivas, salvo que la propuesta haya sido abandonada en su totalidad y se hayan dado garantías vinculantes de que la FIFA nunca más abrirá su gobernanza o sus competencias a la propiedad privada.

Que nadie tenga dudas: la UEFA y sus asociaciones nacionales se opondrán a estos planes con absoluta determinación.

Hay momentos en que las instituciones son juzgadas no por lo que están dispuestas a aceptar, sino por lo que se niegan a negociar. Este es uno de esos momentos.

Algunas cosas son sencillamente demasiado importantes para venderlas. La Copa del Mundo de la FIFA le pertenece al fútbol. Siempre le va a pertenecer. Y mientras Europa tenga voz, nunca estará en venta.

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Nahuel Lanzón
Nahuel Lanzón Editor y Fundador

Experto en ver fútbol de países que ni la gente de ese país ve. Me gusta mucho analizar listas de selecciones antes de cualquier torneo internacional. Relator oficial (?) del fútbol exótico en Twitch.