UEFA, AFC y CONCACAF publican duro comunicado contra Infantino

La AFC, la Concacaf y la UEFA, que agrupan 142 de las 211 federaciones afiliadas a la FIFA, firmaron un documento de tres páginas que exige que la investigación por el intento de vender parte del Mundial la haga un tercero plenamente independiente.
Aleksander Ceferin, de brazos cruzados, y Gianni Infantino, con gesto de incomodidad, de pie y de traje en un palco
Aleksander Ceferin, de brazos cruzados, y Gianni Infantino, con gesto de incomodidad, de pie y de traje en un palco

La AFC, la Concacaf y la UEFA publicaron este lunes una carta abierta conjunta en la que acusan al presidente de la FIFA de haber roto la confianza de sus miembros “mediante el engaño” y de conducirse como alguien “que cree que el juego le rinde cuentas a él”. El documento, de tres páginas, lleva la firma manuscrita de seis dirigentes: los presidentes Salman bin Ibrahim Al Khalifa, Victor Montagliani y Aleksander Čeferin, y los secretarios generales Datuk Seri Windsor John, Philippe Moggio y Theodore Theodoridis. Las tres confederaciones agrupan 142 de las 211 federaciones afiliadas a la FIFA. Nunca antes tres de las seis confederaciones habían firmado juntas un texto público contra un presidente de la FIFA en ejercicio.

La carta responde a la disculpa que la FIFA les envió la semana pasada a sus vicepresidentes y a las 211 asociaciones por el manejo de FIFA Forward Enterprise, la filial valuada en 20.000 millones de dólares que iba a vender hasta un 20% del negocio del Mundial a inversores privados y que Infantino retiró el 1 de agosto, tres días después de anunciarla. Las confederaciones rechazan el argumento central de esa disculpa. Sostienen que lo que el fútbol presenció fue una falla de criterio y no un problema de comunicación, y que el plazo comprimido con el que se empujó la propuesta responde a “un diseño destinado a limitar el escrutinio”. El reproche alcanza también a la reunión de crisis que Infantino convocó en Marruecos el 6 de agosto, de la que salió el respaldo interno a su gestión: según la propia carta de la FIFA, allí hubo un solo dirigente electo y no se invitó a participar a ningún miembro del Consejo ni a ninguna federación.

Los reclamos son tres y todos verificables. El primero es que la revisión de lo ocurrido la lleve adelante “un tercero plenamente independiente”, sin ninguna participación de la administración de la FIFA, que había prometido un informe interno al Consejo. El segundo es la preservación de todos los documentos y registros vinculados al caso, un pedido formulado en lenguaje de litigio. El tercero aparece en la última línea del texto, que reclama “un liderazgo que sirva al fútbol, no que busque comandarlo”. En ninguna de las tres páginas se escribe el apellido Infantino: se lo menciona como “un individuo” que “se coloca por encima del colectivo que le confió la autoridad”, una decisión de redacción que le permite a las confederaciones sostener que discuten la gobernanza de la FIFA sin firmar la sentencia política de nadie. Quien sí pidió la renuncia con nombre y apellido fue la federación noruega. Su presidenta, Lise Klaveness, dijo el sábado que Infantino “no tiene la confianza institucional necesaria para gobernar la FIFA de manera estable en los tiempos que corren” y que “no hay vuelta atrás”.

El mapa de votos rumbo a 2027

Detrás del lenguaje institucional hay una cuenta electoral. Las tres confederaciones firmantes controlan 136 votos en el Congreso de la FIFA. Enfrente, cerca de 70 federaciones ya declararon públicamente su apoyo a la reelección de Infantino en 2027, con la CAF y la Conmebol alineadas con Zúrich, aunque alrededor de una docena retiró un respaldo que ya había dado, entre ellas la FA inglesa. Ninguno de los dos bloques tiene asegurada la mayoría, y eso explica el pasaje más calculado de la carta: antes de acusar, el texto aclara que el conflicto “no es por dinero”, que ninguna federación va a perder el apoyo que se ganó “pese a las campañas de miedo dirigidas a nuestra membresía”, y que no se van a revisar la ampliación de los torneos, las sedes de 2030 y 2034 ni las plazas del Mundial. Ese párrafo está dirigido a las federaciones chicas de África y Asia, que son la base de sustentación de Infantino.

Los bloques tampoco son homogéneos. México, uno de los mercados centrales de la Concacaf, respaldó a Infantino en plena ofensiva de su propia confederación, y hay federaciones asiáticas alineadas con Zúrich pese a la firma de la AFC. El giro más significativo es justamente el de los asiáticos: el 31 de julio la AFC había jugado de mediadora y su comunicado de aquel día le entregó a Infantino la palabra que él usó horas más tarde para retirar el proyecto, la de las “divisiones”. Diez días después firma un texto que lo acusa de engaño. La FIFA todavía no respondió a la carta abierta y su último pronunciamiento, del sábado, denunció “un esfuerzo concertado y en curso de algunos” por socavar al organismo y a su presidente. Mientras tanto la UEFA no levantó la amenaza de no participar en competencias de la FIFA, con el Mundial Femenino Sub 20 de septiembre en el horizonte, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, cuyo país coorganizó el Mundial que terminó en julio, dijo que ya no confía en la capacidad de Infantino para conducir la FIFA.

La carta abierta completa

Traducción propia del documento oficial publicado por la AFC, la Concacaf y la UEFA el 10 de agosto de 2026.

CARTA ABIERTA A LA FAMILIA DEL FÚTBOL

Estimada familia del fútbol:

El fútbol es la pasión compartida más grande del mundo. No le pertenece a ningún individuo ni a ninguna institución.

Les pertenece a los jugadores, a los hinchas, a los clubes, a las Asociaciones Miembro y a toda institución a la que se le haya confiado la salvaguarda de su futuro.

Es con ese espíritu, como confederaciones que representan a sus miembros, que hablamos colectivamente hoy.

El crecimiento de la última década fue real. Pero ese progreso nunca fue obra de un solo individuo. Fue el producto de la FIFA, las Confederaciones, las Asociaciones Miembro y las miles de personas que dedican su vida al juego.

Los torneos ampliados, la adjudicación de las Copas del Mundo 2030 y 2034, la distribución de recursos a las asociaciones. Fueron logros compartidos, acordados juntos, ejecutados juntos.

Esto no es por dinero. Las Confederaciones ya han reclamado la distribución responsable de las vastas reservas existentes de la FIFA para fortalecer aún más la inversión en el desarrollo de las Asociaciones Miembro.

Tampoco se trata de que ninguna Asociación Miembro pierda el apoyo que se ganó, pese a las campañas de miedo dirigidas a nuestra membresía para sugerir lo contrario. Ni se trata de revisar la ampliación de las competencias, las plazas del Mundial, ni ninguna otra decisión alcanzada colectivamente. Esas decisiones se tomaron juntos, y deben mantenerse.

Esto es por algo más fundamental: la integridad del juego, y la integridad de quienes son elegidos para conducirlo.

El liderazgo en el fútbol no es una posesión. No se trata de retener, ni de exigir que se le retenga, el poder. Es un deber de servicio hacia la familia del fútbol que se lo confía.

Cuando la confianza se rompe mediante el engaño, cuando un individuo se coloca por encima del colectivo que le confió la autoridad, ese deber ha sido abandonado.

La reciente carta de la FIFA a sus Vicepresidentes y a las 211 Asociaciones Miembro reconoce que se cometieron errores en el proceso. Lo trata como una falla de comunicación, cuando lo que el fútbol presenció fue una falla de criterio. Una propuesta impulsada en un plazo comprimido, sin consulta significativa, y empujada hacia una fecha límite antes de que las Asociaciones Miembro pudieran revisar debidamente sus términos, no es producto de un descuido. Es producto de un diseño destinado a limitar el escrutinio.

No reconoció que la propuesta en sí misma estaba mal de raíz. Sigue sin haber ningún reconocimiento de que intentar vender una participación en la Copa Mundial de la FIFA fue una falla profunda de criterio, no solo un traspié de procedimiento, sino una ruptura fundamental de la confianza con las instituciones mismas a las que la FIFA existe para servir.

La FIFA también se comprometió a presentar un informe completo sobre estos hechos ante el Consejo de la FIFA, sin reconocer una vez más que una gobernanza apropiada, frente a una falta de criterio tan profunda, exigiría que esa revisión la lleve adelante un tercero plenamente independiente, no la FIFA misma, ni su personal, ni ningún actor de dentro del fútbol. La administración de la FIFA no debería tener ningún rol en la conducción de la revisión.

Conforme a la correspondencia previa, todos los documentos y registros relevantes deben ser preservados de acuerdo con la comunicación de la UEFA sobre preservación de documentos.

La propia carta de la FIFA confirma además que solo un dirigente electo estuvo presente en la reunión de liderazgo en Marruecos. Ningún miembro del Consejo de la FIFA ni ninguna Asociación Miembro fue invitada a participar. Solo estuvo presente el comité de gestión, integrado por altos funcionarios empleados por la FIFA.

Esta reunión reciente, en la que un número selecto de miembros del Comité de Gestión de la FIFA, y no el Comité completo, fueron convocados al exterior en lugar de que la conducción fuera a Zúrich a dirigirse al corazón de la FIFA, su personal, no hace más que reforzar estas preocupaciones y representa una continuación del mismo patrón de conducta que nos trajo hasta este momento. No es la conducta de un custodio del juego, sino la de alguien que cree que el juego le rinde cuentas a él.

Hay silencio donde debería haber rendición de cuentas, distancia donde debería haber apertura.

Estas no son las cualidades que el fútbol merece en su conducción. Por eso hemos tomado esta postura: no a la ligera y no en soledad, sino juntos, y por deber hacia el juego al que servimos.

La fortaleza del fútbol siempre fue su unidad. Pedimos que esa unidad sea honrada ahora, y que haya un liderazgo que sirva al fútbol, no que busque comandarlo.

Atentamente,

Salman bin Ibrahim Al Khalifa, Presidente de la AFC
Victor Montagliani, Presidente de la Concacaf
Aleksander Čeferin, Presidente de la UEFA
Datuk Seri Windsor John, Secretario General de la AFC
Philippe Moggio, Secretario General de la Concacaf
Theodore Theodoridis, Secretario General de la UEFA

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Nahuel Lanzón
Nahuel Lanzón Editor y Fundador

Experto en ver fútbol de países que ni la gente de ese país ve. Me gusta mucho analizar listas de selecciones antes de cualquier torneo internacional. Relator oficial (?) del fútbol exótico en Twitch.