La FIFA confirmó este domingo que Omar Abdulkadir Artan, árbitro somalí de 34 años y elegido Mejor Árbitro de Africa 2025 por la CAF, no podrá arbitrar en el Mundial 2026. Le denegaron la entrada a Estados Unidos cuando aterrizó en el aeropuerto de Miami el sábado, procedente de Estambul, para participar del seminario previo al torneo.
“La FIFA puede confirmar que el árbitro Omar Abdulkadir Artan no podrá entrenar ni arbitrar en la Copa Mundial de la FIFA 2026 después de que se le denegara la entrada a los Estados Unidos”, comunicó un portavoz del organismo. El Departamento de Seguridad Nacional (CBP) confirmó que fue “determinado inadmisible por preocupaciones de verificación”.
Somalia es uno de los 19 países cuyos ciudadanos tienen prohibida la entrada a EEUU desde enero de 2026, bajo la proclamación firmada por Donald Trump en junio de 2025. La medida se amplió en diciembre del mismo año. Artan tenía visa válida y un pasaporte diplomático gestionado por la embajada somalí en Nairobi, pero nada de eso alcanzó para pasar el control fronterizo.
El primer somalí en un Mundial, frenado en la frontera
Artan era uno de los 52 árbitros seleccionados por FIFA y uno de los 7 representantes africanos para el torneo. Nacido en Mogadiscio, se convirtió en árbitro FIFA en 2018 y fue escalando hasta hacer historia: en enero de 2024 fue el primer somalí en dirigir un partido de la Copa Africana de Naciones. Dirigió encuentros de la CAF Champions League y del Mundial Sub-20. En la gala de la CAF en Rabat fue premiado como el mejor árbitro del continente en 2025.
Iba a ser el primer árbitro somalí en la historia de los Mundiales. Ahora se encuentra en Estambul, donde reside y entrena.
La FIFA se desmarcó de la situación: “La FIFA no participa en los procesos de inmigración del país anfitrión. Es el gobierno anfitrión quien determina en última instancia quién recibe un visado y quién es admitido en su país”. El CBP, por su parte, aclaró que la participación en el Mundial “no afecta las decisiones de admisibilidad”.
Ciise Aden Abshir, alto asesor del Ministerio somalí de Juventud y Deportes, fue contundente: “Negarle la entrada a Estados Unidos e impedirle arbitrar perjudica no solo a su persona, sino que también socava el compromiso del fútbol con la equidad, el mérito y el espíritu de fair play”.


