El Al-Ahli saudí es bicampeón de la Champions Asiática tras ganarle 1-0 al Machida Zelvia

El conjunto de Jeddah le ganó 1-0 al Machida Zelvia con un gol de Firas Al-Buraikan en el alargue y se quedó con su segundo título continental consecutivo.
Firas Al-Buraikan celebra el gol que le dio al Al-Ahli la Champions Asiática.
Firas Al-Buraikan celebra el gol que le dio al Al-Ahli la Champions Asiática.

El Al-Ahli Saudi volvió a quedarse con el trono de Asia. El conjunto de Jeddah se impuso 1-0 al Machida Zelvia de Japón en la final de la Champions Asiática y consiguió su segundo título continental al hilo. El partido se definió en el alargue, con un gol del delantero saudí Firas Al-Buraikan a los seis minutos del tiempo suplementario. La definición se jugó este sábado en el King Abdullah Sports City Stadium con cerca de 60.000 espectadores en las tribunas.

El equipo dirigido por el alemán Matthias Jaissle hizo valer la localía (a pesar de que el partido técnicamente se jugó en sede neutral) y la jerarquía de su plantel ante un rival que venía de protagonizar la sorpresa del torneo. La conquista lo convierte en el segundo equipo de la era moderna en repetir corona, tras haberlo hecho el Ittihad, su clásico local, en 2004 y 2005.

La final tuvo de todo: tensión, polémica y una expulsión que casi cambia el rumbo. Sobre los 68 minutos, el lateral Zakaria Hawsawi dejó a su equipo con diez hombres tras un cabezazo a Tete Yengi. Pese a la inferioridad numérica durante más de cincuenta minutos contando el alargue, el Al-Ahli se las arregló para imponer condiciones y quedarse con el trofeo. Jaissle se transformó en el primer entrenador de la era moderna del torneo en ganar dos veces consecutivas la competencia.

El desarrollo del partido y la jerarquía que inclinó la balanza

El encuentro arrancó con dominio del local, que generó las primeras situaciones claras a través de Galeno e Ivan Toney. El Machida Zelvia respondió con una propuesta ordenada, fiel al estilo defensivo que lo trajo hasta la final. Los japoneses llegaron al partido decisivo sin recibir goles en toda la fase eliminatoria, una marca que sostuvieron hasta los noventa minutos reglamentarios. La expulsión de Hawsawi por una agresión sobre Yengi obligó al Al-Ahli a replegarse, aunque la entrada de Al-Buraikan por Enzo Millot le dio un nuevo aire ofensivo. El partido terminó empatado en cero tras el tiempo regular y se fue al alargue. Allí apareció la jugada del título: Franck Kessié bajó un centro de Riyadh Mahrez para que Al-Buraikan defina con el pie izquierdo desde el área chica.

La columna vertebral del equipo saudí fue determinante. La línea de tres mediocampistas ofensivos que conformaron Galeno, Riyad Mahrez y el francés Enzo Millot generó el caudal de juego necesario para sostener la propuesta. El francés, que llegó esta temporada desde el Stuttgart por más de 35 millones de euros, aportó cuatro goles y dos asistencias en toda la competencia. La experiencia de Kessié en la mitad de la cancha y la solidez defensiva de la dupla central de Roger Ibañez y Merih Demiral resultaron claves. En el arco, Edouard Mendy volvió a sostener al equipo en los momentos de mayor presión rival. Toney, máximo goleador de la Saudi Pro League, no convirtió pero generó espacios. El plantel se consolida como uno de nivel europeo compitiendo en suelo asiático.

El camino hasta la final y la posición histórica del club

El recorrido del Al-Ahli en esta edición tuvo varios capítulos. En la fase de liga de la región oeste terminó segundo con cinco triunfos, dos empates y una derrota, sumando 17 puntos en ocho presentaciones. En octavos de final dejó en el camino al Al-Duhail por 1-0 en tiempo suplementario. Después se impuso 2-1 al Johor Darul Ta’zim de Malasia en cuartos y repitió el resultado ante el Vissel Kobe en semifinales.

Un dato no menor: la fase eliminatoria del oeste se jugó a partido único debido al conflicto bélico en Medio Oriente entre Irán, Israel y Estados Unidos, que provocó el cierre del espacio aéreo en la región. Esa decisión organizativa permitió que el conjunto de Jeddah disputara todos sus partidos de local. La ventaja de jugar ante su gente potenció el rendimiento de un plantel ya de por sí cargado de figuras.

Con este nuevo trofeo, el Al-Ahli ingresa al selecto grupo de equipos que ganaron dos veces el torneo continental. El máximo ganador de la historia sigue siendo el Al-Hilal, otro saudí, con cuatro títulos en sus vitrinas. En el plano nacional, Arabia Saudita llega a ocho coronas continentales y empata con Japón en el segundo escalón histórico. Por delante quedan los clubes de Corea del Sur, que acumulan doce títulos. El Pohang Steelers comparte con el Urawa Red Diamonds la condición de máximo ganador individual entre los equipos del este, ambos con tres conquistas.

El Machida Zelvia, por su parte, dejó una huella imborrable: llegó hasta la final en su debut continental absoluto. El equipo dirigido por Go Kuroda, un técnico que pasó casi tres décadas trabajando en el fútbol escolar japonés antes de saltar al profesionalismo, eliminó al Gangwon FC, al Al-Ittihad y al Shabab Al-Ahli en el camino, todos por 1-0.

Nahuel Lanzón
Nahuel Lanzón Editor y Fundador

Experto en ver fútbol de países que ni la gente de ese país ve. Me gusta mucho analizar listas de selecciones antes de cualquier torneo internacional. Relator oficial (?) del fútbol exótico en Twitch.