Festival de fútbol en la Golden Week japonesa

Proyecto nuevo

Este fin de semana transcurrió en Japón la tradicional Golden Week, un periodo de vacaciones que incluye cuatro feriados entre el 29 de abril y el 5 de mayo por diversas celebraciones, como el Día de Showa (29 de abril por el fallecimiento del Emperador Hirohito), el Día de la Constitución (3 de mayo), el Dia Verde (4 de mayo) y el Día de los niños (5 de mayo). Muchos trabajadores se toman días libres adicionales y aprovechan estos feriados para tener un periodo de vacaciones y tiempo libre, lo que provoca masivos viajes a destinos turísticos o salidas en sus ciudades.

La J. League suele aprovechar este período festivo para programar partidos entre semana, acelerar el desarrollo de la competición y fomentar una mayor asistencia de público, ya que en condiciones normales esos encuentros disputados en días laborables no convocaría a tantos espectadores. Y este año no fue la excepción porque fue un auténtico festival de fútbol: TRES FECHAS en 7 días (!) y con promedios de hasta 25k espectadores por partido.

Debido al cambio de calendario y la disputa del torneo especial, este año la famosa festividad nipona coincide con el cierre del campeonato y la disputa de varios clásicos regionales, por lo que le agrega un sabor extra a estos partidos. En ambas zonas se vivieron partidos muy emocionantes que ya van definiendo la futura final que se jugará el próximo 7 de junio.

Hace unas semanas, el grupo del Este parecía estar prácticamente definido, con el Kashima Antlers perfilándose como futuro finalista. Le sacaba seis puntos a sus perseguidores más cercanos y daba la sensación de tener el liderato bajo control. Sin embargo, una sorpresiva derrota ante Tokyo Verdy y una victoria por penales frente a Machida Zelvia reabrieron la pelea por la cima.

Ese escenario alimentó la ilusión de un FC Tokyo que llegaba imparable y a dos puntos del líder, tras conseguir triunfos contundentes frente a Kashiwa Reysol y en el clásico ante Kawasaki Frontale. La esperanza en la capital japonesa de conquistar un nuevo título copero estaba más que justificada: No solo es uno de los equipos que mejor juega en el torneo, sino que además cuenta con figuras de gran nivel, como el brasileño Marcelo Ryan y, especialmente, la joya de 19 años Ryunosuke Sato, quién, por las lesiones de Yuito Suzuki y Takumi Minamino, sueña con convertirse en el primer futbolista Sub-20 en ser convocado por Japón a un Mundial desde Shinji Ono en 1998.

Sin embargo, la última fecha en Golden Week fue un terror en Tokio. Una derrota sorpresiva 3-0 ante el recién ascendido JEF United Chiba los aleja del sueño, ya que fue aprovechado por Kashima Antlers al golear con el mismo resultado a Mito HollyHock para extender su distancia del conjunto capitalino a cinco puntos faltando tres partidos. FC Tokyo todavía sigue con una pequeña llama de ilusión prendida ya que si llega con chances a la última fecha puede forzar que ese duelo vs Kashima sea una verdadera final.

Por otro lado, la zona Oeste sigue con tanta paridad que incluso el antepenúltimo Fagiano Okayama todavía tiene chances de clasificar a la final, pero todo indica que ese puesto será luchado por Vissel Kobe y Nagoya Grampus. Los de Kobe eran los líderes en el grupo, pero una racha de tres partidos sin victoria en los 90 minutos hizo que Nagoya Grampus los alcanzará en la tabla de posiciones tras vencer a Gamba Osaka.

Mark Cressi
Mark Cressi Editor