Jamshedpur FC confirmó este viernes por comunicado oficial que no participará de la Indian Super League a partir de la temporada 2026-27. La decisión deja a la primera división del fútbol indio con 13 equipos a poco más de un mes del arranque y convierte al club de Tata Steel en la primera baja del nuevo modelo de gestión que la liga estrenaba este año.
Contexto rápido
- Jamshedpur FC nació en 2017, cuando Tata Steel ganó la licitación por una de las dos plazas de expansión de la ISL.
- Ganó el League Winners’ Shield 2021-22 y terminó quinto entre 14 equipos la última temporada.
- Es el único club de la primera división india con estadio y complejo de entrenamiento propios.
- La ISL 2026-27 arranca el 4 de septiembre y, por ahora, lo hará con 13 equipos.
El texto, firmado por JFSPL, la sociedad deportiva del grupo siderúrgico, no da explicaciones sobre el motivo de la salida. Agradece a los hinchas que durante una década llenaron el JRD Tata Sports Complex y lo convirtieron en “The Furnace” (El Horno), y a los jugadores, entrenadores y empleados que pasaron por el club desde su fundación. El cierre es todavía más llamativo: “Agradecemos el apoyo de la AIFF y esperamos seguir recibiéndolo, y le deseamos a la AIFF y a la ISL éxito continuado en sus proyectos”.
La cordialidad del comunicado contrasta con lo que venía pasando entre el club y la federación en las últimas semanas.
Una cuota impaga de US$57.000 y una multa diaria
Bajo el esquema que la ISL estrenó para 2026-27, cada club debe pagarle a la All India Football Federation una cuota anual de participación de 1,10 crore de rupias, unos 114.000 dólares, en dos pagos iguales. El primero, de 55 lakh (unos 57.000 dólares), vencía el 20 de julio. Doce de los catorce clubes cumplieron. Los únicos dos que no fueron Jamshedpur FC e Inter Kashi.
Ambos le escribieron a la AIFF pidiendo una prórroga y alegando “cuestiones operativas”. La federación respondió con una notificación final y una multa por mora de 1 lakh de rupias por día, cerca de 1.040 dólares. La segunda cuota vence el 14 de agosto, con lo cual los deudores tendrían que pagar las dos juntas en dos semanas. Once días después del primer vencimiento, Jamshedpur eligió irse.
Inter Kashi todavía figura entre los participantes de la próxima temporada, pero recorre exactamente el mismo camino: misma deuda, misma notificación, misma multa y el mismo argumento en la carta a la federación. Si también se cae, la liga arrancaría con 12 equipos.
De la salida de Reliance a la primera franquicia que se va
La ISL viene de la peor temporada de su historia fuera de la cancha. FSDL, el brazo de Reliance que operaba comercialmente el torneo, se retiró del Master Rights Agreement que tenía con la AIFF y dejó a la liga sin operador. La federación licitó los derechos en octubre de 2025 y no recibió una sola oferta. Hizo falta que interviniera la Corte Suprema de India para destrabar el conflicto, y la temporada recién arrancó el 14 de febrero, con formato reducido a una sola rueda y sin playoffs. Los derechos de TV terminaron vendiéndose en cerca de 1 millón de dólares, un 98% menos que los 65 millones que habían costado las dos temporadas anteriores. La ganó East Bengal, que cortó una sequía de 22 años sin título de liga.
Para salir del bloqueo, la federación les cedió los derechos comerciales a los propios clubes, que desde esta temporada gestionan la liga a través de una sociedad privada mientras la AIFF retiene la parte administrativa y deportiva. El acuerdo es por cuatro años, pero incluye una cláusula reveladora: los clubes pueden salirse de manera unilateral a los dos. La puerta de emergencia ya venía escrita en el contrato.
La advertencia ya estaba hecha. Horas después de la última fecha de la temporada pasada, todos los clubes de la ISL salvo East Bengal le presentaron a la AIFF una propuesta conjunta con una frase que hoy se lee distinto: “Dada la continua incertidumbre que rodea al fútbol profesional en India, nos vemos obligados a revisar el alcance de nuestro compromiso con la liga más allá de la temporada actual”. Jamshedpur es el primero en ejecutarla.
El que se va, además, no es un club en decadencia deportiva ni un proyecto improvisado. Terminó quinto la última temporada, fue subcampeón de la Super Cup en abril de 2025, ganó el League Winners’ Shield 2021-22 con Owen Coyle en el banco y es el único de la ISL que juega y entrena en instalaciones propias. La liga pierde a su franquicia menos dependiente de infraestructura ajena.
JFSPL aclaró que sigue vinculada al fútbol indio “en otras capacidades”, con foco en las divisiones formativas y en la detección de juveniles. Ahí hay una historia más larga que la del club: la Tata Football Academy funciona en Jamshedpur desde 1987 y es la cantera más influyente del país, con decenas de internacionales indios formados en sus instalaciones. La empresa se baja de la liga después de nueve años, pero lleva casi cuatro décadas financiando fútbol en la misma ciudad.
Quedan preguntas sin respuesta a un mes del inicio: qué pasa con los jugadores y el cuerpo técnico bajo contrato, si Tata Steel conserva la franquicia o la pone en venta, y si la AIFF va a buscar un reemplazo o resignarse a un calendario impar.

