Uruguay empató 1-1 con Arabia Saudita en el Miami Stadium en el debut de ambos por el Grupo H del Mundial 2026. Los de Marcelo Bielsa dominaron de principio a fin, con números de posesión y remates que no se veían en un Mundial desde hacía más de 50 años, pero se encontraron con un muro llamado Mohammed Al-Owais.
El primer tiempo fue parejo hasta que un córner cambió todo. Arabia Saudita sacó un centro al área, Fernando Muslera no pudo retener el cabezazo y Abdulelah Al-Amri empujó el rebote para el 1-0 al minuto 41. Un gol de oportunismo puro que castigó la falta de contundencia uruguaya.
En el segundo tiempo, Bielsa soltó a su equipo. Uruguay acumuló 22 remates en 45 minutos, una cifra que no se registraba en un tiempo de Mundial desde que Alemania Oriental tiró 24 veces contra Chile en 1974. Pero Al-Owais estaba intratable: sacó todo, atajó de arriba y de abajo, y se ganó el premio al jugador del partido.
El rebote que salvó a La Celeste
Al 79′, el empate llegó con la misma fórmula que el gol saudí: un rebote del arquero. Un cabezazo de Viñas se estrelló en Al-Owais y Maxi Araújo apareció para empujar la pelota al fondo de la red. Uruguay respiró, pero el 1-1 ya no se movió.
“Un rival que debimos superar. Regalamos minutos en el primer tiempo que indican que no hicimos las cosas bien”, reconoció Bielsa apenas terminó el partido. El dato lo respalda: 67% de posesión, el registro más alto de Uruguay en un Mundial desde que se mide la estadística (1966).
El empate deja al Grupo H completamente abierto. Los cuatro equipos suman un punto tras el 0-0 entre España y Cabo Verde en el otro partido de la fecha. Arabia Saudita, que ya había dado el batacazo contra Argentina en Qatar 2022, vuelve a demostrar que en los Mundiales sabe jugarle de igual a igual a los grandes.


