Gamba Osaka le ganó 1-0 a Al-Nassr la final de la AFC Champions League Two este viernes en el Alawwal Park de Riyadh. El gol lo hizo Deniz Hümmet a los 29 minutos, tras una asistencia de Issam Jebali que desarmó a toda la defensa saudí. Con ese resultado, el equipo de la J1 League japonesa se quedó con el primer título de la historia de este torneo continental, que reemplaza a la antigua AFC Cup.
La diferencia entre los dos planteles era obscena. Según Transfermarkt, el plantel de Al-Nassr está valuado en 136 millones de euros. El de Gamba Osaka, en 18 millones. Un equipo que vale 7,5 veces menos que el otro salió a jugarle una final de igual a igual en la casa del rival y se la terminó llevando.
Del lado saudí, el once de Jorge Jesus incluyó a Cristiano Ronaldo, Sadio Mané, João Félix, Kingsley Coman e Iñigo Martínez. Del lado japonés, ningún nombre que un aficionado casual reconocería. Y sin embargo, Al-Nassr no pudo.
Rui Araki, nacido en 2007, fue la figura
Si alguien resume este partido en una imagen, va a ser la de Rui Araki sacándole un cabezazo a Iñigo Martínez con una volada que no tenía derecho a llegar. El arquero de Gamba Osaka tiene 18 años, nació el 14 de octubre de 2007, y fue la figura de una final continental contra un ataque que supera los 100 millones de euros en valor de mercado.
Araki no llegó a esta final por accidente. El verano pasado entrenó con Ajax. Fue el arquero titular de Japón en el Mundial Sub-20. En la U-23 Asian Cup, concedió apenas un gol en todo el torneo y se llevó el premio a Mejor Arquero, convirtiéndose en el más joven en ganarlo desde que se entrega en 2020. Y recién esta temporada hizo su debut en la J1 League.
Usa la camiseta número 18, el mismo número que su edad. El viernes en Riyadh, con Cristiano Ronaldo, Mané y João Félix intentando vulnerar su arco, Araki les dijo que no a todos. La postal de un pibe nacido en 2007 frustrando al ataque más caro de Asia es difícil de superar.
Cristiano y la vidriera vacía en Al-Nassr
Cristiano Ronaldo llegó a Al-Nassr en enero de 2023 con la promesa de transformar al club en una potencia. Tres años y medio después, la vitrina sigue prácticamente vacía. El único trofeo que levantó con el club saudí fue la Arab Club Champions Cup de 2023, un torneo menor que difícilmente entre en la conversación de títulos importantes.
No ganó la Saudi Pro League. No ganó la copa local. Y ahora tampoco pudo ganar la AFC Champions League Two, un torneo que Al-Nassr llegó a la final como favorito absoluto e invicto en toda la campaña. La derrota del viernes fue la primera del equipo en el certamen.
La temporada todavía no terminó. Al-Nassr lidera la Saudi Pro League con 76 puntos, 8 más que Al-Hilal (que tiene un partido menos). Pero el contexto no es el mejor: viene de caer ante Al-Hilal y ahora suma esta derrota en la final continental. Si no cierra la liga, Cristiano habrá completado otra temporada en Riyadh con las manos vacías.
Mientras tanto, Al-Nassr ya decidió no renovarle el contrato a Marcelo Brozovic ni a Sadio Mané para la próxima temporada. El proyecto de galácticos que arrancó con la llegada de Ronaldo empieza a mostrar señales de reestructuración, todavía sin los títulos que lo justifiquen.


