Bélgica y Egipto empataron 1-1 en el Lumen Field de Seattle en el debut de ambos por el Grupo G del Mundial 2026. Emam Ashour abrió el marcador con un derechazo desde fuera del área al minuto 19, pero un autogol de Mohamed Hany al 66′ le negó a los Faraones lo que habría sido su primera victoria en la historia de los Mundiales.
El gol de Ashour fue una joya. Mohamed Salah recibió la pelota, levantó la cabeza y encontró al mediocampista de 28 años, que controló y sacó un remate potente con la derecha desde unos 20 metros. Era su primer gol con la selección egipcia, y llegó en el escenario más grande del fútbol.
Con el 1-0, Egipto controló el partido sin sufrir demasiado. Bélgica, que dejó a Kevin De Bruyne y Romelu Lukaku en el banco de suplentes, no encontraba caminos para generar peligro. La decisión de Domenico Tedesco de guardar a sus figuras fue el gran tema de la primera hora de juego.
Lukaku entró y el partido cambió en 23 segundos
Al 66′, con Bélgica perdiendo, Tedesco mandó a la cancha a Lukaku. Lo que siguió fue instantáneo: apenas 23 segundos después de pisar el campo, el delantero se lanzó sobre un centro desde la derecha y su presencia en el área generó la confusión que terminó con Mohamed Hany metiendo la pelota en su propio arco. El empate llegó sin que Lukaku necesitara tocar el balón.
Salah ingresó al 76′ y De Bruyne al 86′, pero ninguno logró desequilibrar. El partido se fue en 1-1, un resultado que deja a ambos equipos con un punto en el grupo que completan Irán y Nueva Zelanda.
Para Egipto, el empate tiene sabor amargo. Es su cuarta Copa del Mundo y sigue sin conocer la victoria en la competencia. Estuvo a 24 minutos de hacer historia y un autogol se lo arrebató. Para Bélgica, que no pasó de la fase de grupos en Qatar 2022, el arranque con un punto y sin titulares de peso deja más dudas que certezas sobre esta generación en declive.


