Rodolfo Zapata es el nuevo entrenador del Thimphu City FC en Bután, y por primera vez esta liga tendrá un entrenador argentino entre sus equipos. Pero eso es apenas una parte de esta noticia que converge la particular historia de “Rolo”, hijo del famoso cantante y cómico argentino, y uno de los países mas exóticos del fútbol asiático.
“Me contactó el Presidente Hishey Tshering, me puse a analizar el equipo a través de YouTube ya que la federación de Bhutan los transmite en directo, me gustó el equipo y desistí de volver a Sudáfrica para ganar la liga acá”, nos contó Zapata en diálogo con AlterFútbol sobre cómo llegó a este peculiar equipo.
El presidente que lo llamó es el mismo que fundó el club en 2012, cuando Thimphu City surgió de las cenizas del Zimdra FC con la misión de desarrollar el fútbol en la capital del denominado país más feliz del mundo.
El club tiene credenciales dentro del fútbol local. Es bicampeón de la liga (2016 y 2020) y el único equipo que logró quebrar en algún momento la hegemonía de un gigante que domina todo: el Paro FC.
El muro que se llama Paro FC
El Paro FC lleva 5 títulos consecutivos (2021 a 2025) y ganó 6 de los últimos 7 campeonatos desde su fundación. En la temporada 2025 terminó con 49 puntos; el Thimphu City quedó segundo con 43, a 6 de diferencia. Fue el único equipo que le pudo ganar un partido.
El campeón de la Bhutan Premier League accede a la fase preliminar de la AFC Challenge League, el tercer torneo continental de fútbol asiático. El Paro ya sabe lo que es estar ahí: en 2024-25 llegó a la fase de grupos, donde se midió con East Bengal de India, Bashundhara Kings de Bangladesh y Nejmeh de Líbano. Zapata no esquiva la presión: “Este año Thimphu City FC está decidido a recuperar el título de la liga tras muchos años de dominio del Paro FC”.
Para eso, ya tiene la hoja de ruta del plantel. “Vamos a empezar la pretemporada con 9 jugadores de la selección local y varios extranjeros de Ghana, Colombia, Uzbekistan y Nigeria”, detalló. Y fue más allá: “Me gustaría traer algún delantero argentino para luchar por el título y traer el título de vuelta a la ciudad capital de Thimphu”.

Bután: Un país que quiere crecer en el fútbol
Bután es una nación budista de 700.000 habitantes ubicada entre India y China, conocida por medir su bienestar en términos de Felicidad Nacional Bruta en lugar del PBI. Su fútbol viene creciendo de manera lenta pero sostenida: de no disputar partidos internacionales hace 25 años, pasó a tener una de las infraestructuras deportivas más modernas de la región.
En ese sentido, la nueva liga se fundó en 2012 intentando reemplazar la vieja liga divisional de Timphu, la capital, que actuaba como la principal división. Esa búsqueda de “federalizar” el fútbol viene siendo uno de los principales trabajos de la federación en vista a mejorar la calidad de sus jugadores.
El otro aspecto: la formación y el desarrollo de los jugadores. La reciente inauguración de la “Casa de la Felicidad” lo representa: una instalación financiada por la FIFA y el gobierno pensada para profesionalizar y desarrollar el fútbol local con un plan integral de búsqueda y formación de nuevos jugadores. Además, la selección juvenil disputa la liga junto a la Academia Ugyen, otro equipo pensado para la formación de futuras promesas, pero en la región de Punakha.
Zapata llega a ese contexto con una trayectoria que pocos DT argentinos pueden igualar. Fue arquero en Huracán, Cipolletti y otros clubes, pero lesiones en ambas rodillas lo llevaron a reinventarse. Desde 1999, cuando se recibió de DT en la AFA, dirigió en Canadá, Estados Unidos, Nigeria, Kenia, Botswana, Sudáfrica y Jamaica, donde en su último paso dirigió al Montego Bay.
Sus mayores logro: ganar la Botswana Premier League con Township Rollers en 2019 y acceder a la Champions africana, dirigir a clubes importantes como el AFC Leopards en Kenia o el Sunshine Stars en Nigeria, y también dirigió la selección juvenil de Fiji. Ahora el fútbol lo puso en el continente asiático.
Descubrió al Thimphu City por YouTube, le gustó lo que vio y cruzó medio mundo para llegar. El nueve todavía no apareció, y quizás con esta nota aparezca, pero la aventura ya empezó.


