La Asociación Palestina de Fútbol (PFA) confirmó que presentó una apelación formal ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) contra la decisión de FIFA de no sancionar a Israel por la participación de clubes basados en asentamientos ilegales en Cisjordania. Lo dijo Susan Shalabi, vicepresidenta de la PFA, en el marco del Congreso de la AFC en Vancouver, a dos días del 76° Congreso FIFA.
“Agotamos todas las vías legales posibles dentro de FIFA. Vamos a seguir las reglas, vamos a apelar esa decisión porque creemos que es muy injusta”, declaró Shalabi, al mencionar que hicieron la presentación el pasado 20 de abril. “El Consejo decidió, después de 15 años de deliberaciones sobre este tema, no decidir. Así que el único camino que nos queda es ir al TAS”.
15 años de reclamo y una decisión que no decide
Mas allá de la situación histórica sobre Israel, este conflicto puntual dentro de FIFA lleva más de una década. Palestina reclama que los clubes israelíes basados en asentamientos de Cisjordania, considerados ilegales bajo el derecho internacional, no deberían competir en las ligas organizadas por la Asociación Israelí de Fútbol (IFA). La PFA llevó el caso formalmente ante FIFA, que lo postergó en múltiples oportunidades.
De hecho, en 2018 el TAS le dio la razón a la FIFA ante una demanda similar por parte de Palestina. El caso fue CAS 2017/A/5166 & 5405, fallado el 9 de julio de 2018. El TAS desestimó la apelación. El razonamiento del panel fue evasivo: sostuvo que la decisión de FIFA de no actuar no era sustantiva sobre el fondo, sino una decisión procesal del Congreso de delegar y luego del Consejo de no impulsar el tema.
Palestina siguió insistiendo por las vías formales. En marzo, el Consejo finalmente dio su respuesta: no tomaría acción. El argumento fue que “el status legal final de Cisjordania sigue siendo un asunto no resuelto y altamente complejo bajo el derecho internacional público”. Amnistía Internacional criticó la posición y la calificó como una violación del derecho internacional. También hay precedentes de que la FIFA actuó con otro criterio al expuesto ante otras situaciones. Como siempre en estos casos, la justificación termina llegando como una excusa para una decisión que se toma por otros motivos.
Lo que FIFA sí hizo en marzo fue sancionar a la IFA por “discriminación”. La Comisión Disciplinaria le impuso una multa de 150.000 francos suizos (unos 170.000 dólares) por sanciones “deficientes e inadecuadas” contra el Beitar Jerusalem, un club con historial de racismo que usó slogans como “forever pure” y permitió insultos étnicos contra jugadores árabes. Además, obligó a Israel a exhibir una pancarta antidiscriminación en sus próximos 3 partidos oficiales como local.
Pero esa sanción fue por un tema diferente al que ahora se lleva al TAS. FIFA castigó la discriminación documentada dentro de la liga israelí, no la cuestión de fondo: los clubes en territorio ocupado. Palestina considera que FIFA separó deliberadamente ambos temas para evitar la decisión política.
De fondo, mas allá de las cuestiones jurídicas, está Gaza. Shalabi aprovechó su presencia en Vancouver, a la que casi no pudo asistir por problemas de visado, para denunciar la situación del fútbol palestino: “Toda la infraestructura futbolística en Gaza fue destruida o quedó inutilizable. Perdimos a cientos de futbolistas, la mayoría de ellos niños”. La propia Federación Palestina de Fútbol confirma el fallecimiento de al menos 420 futbolistas hasta agosto del 2025, entre los que incluye 103 menores de edad.
El caso, además, genera comparaciones inevitables con el precedente de Rusia, suspendida por FIFA en 2022 tras la invasión a Ucrania. Palestina y organizaciones de derechos humanos señalan una doble vara en el organismo que gobierna el fútbol mundial. Gianni Infantino está en el “Board of Peace” de Donald Trump, que tiene como una de sus primeras misiones una polémica reconstrucción de la franja en un mega emprendimiento turístico. Ahora, en otro contexto geopolítico, será el TAS el que deberá evaluar otra vez si la FIFA cumplió con sus propios estatutos al decidir no decidir.


