Ghana confirmó este lunes a sus 26 convocados para el Mundial 2026, en la última jornada del plazo que la FIFA fijó para todos los clasificados. El director técnico Carlos Queiroz definió la nómina desde Cardiff, donde las Estrellas Negras concentran antes de viajar a Norteamérica. La lista llega marcada por las bajas en posiciones sensibles y por las dudas que todavía rodean al armado del equipo. El seleccionado africano comparte el Grupo L con Panamá, Inglaterra y Croacia. El debut será el 17 de junio en Toronto, frente a los panameños. Ghana busca volver a una segunda ronda mundialista por primera vez desde Sudáfrica 2010. El camino, sin embargo, aparece cuesta arriba.
La gran pérdida deportiva tiene nombre propio. Mohammed Kudus, la figura del ataque, quedó afuera por una lesión que arrastra desde enero. A esa ausencia se sumaron en las últimas horas otras dos sensibles en defensa, la zona más frágil del plantel. Queiroz tuvo que reordenar su plan a contrarreloj, con apenas semanas de trabajo encima. El portugués ya dirigió su primer partido al frente del equipo, un empate ante Gales en Cardiff. La definición del arquero titular sigue abierta y genera debate en Ghana. También aparecen cuestionamientos por algunas inclusiones, como la del capitán Jordan Ayew. El artículo repasa, posición por posición, cómo llega el seleccionado.
La llegada de Queiroz a una Ghana inestable
Queiroz asumió el cargo a falta de poco más de dos meses para el debut mundialista. A sus 73 años, dirigirá su quinto mundial consecutivo (2010 con Portugal, 2014, 2018 y 2022 con Irán). La Federación lo eligió a fines de abril, tras despedir a Otto Addo después de los amistosos de marzo. La goleada 5 a 1 ante Austria en Viena, la peor derrota del seleccionado en dos décadas, aceleró la decisión. El portugués llegó con un mensaje calibrado sobre pasión, orgullo y alma futbolística. Su contrato es corto, de pocos meses, con revisión posterior al torneo. La idea de fondo es clara para todos en Accra. Queiroz funciona como un parche de emergencia con cinco Mundiales encima.
El contexto institucional ayuda a entender la urgencia. El presidente John Dramani Mahama y el titular de la Federación, Kurt Okraku, lanzaron una colecta pública para financiar la participación. El objetivo era reunir treinta millones de dólares entre empresas, bancos y artistas. Que una selección con cinco participaciones mundialistas y cuatro títulos continentales llegue a mendigar fondos dice más que cualquier estadística. El propio Ministerio de Finanzas institucionalizó los jueves como día de entrega de cheques. La elección de Queiroz abrió otro debate paralelo y doméstico. La discusión pública giró incluso sobre quién pagaba el hotel del entrenador.
🇬🇭 AHORA: ¡GHANA ACABA DE OFICIALIZAR SUS CONVOCADOS AL MUNDIAL!
— Nahuel Lanzón (@nahuelzn) June 1, 2026
Despejada la duda de los arqueros y con la lesión de Djiku sobre el cierre, Carlos Queiroz confirmó los 26 futbolistas que representarán a las Estrellas Negras en esta Copa del Mundo. pic.twitter.com/Q6fxUDsa84
La caída deportiva venía de lejos y por goteo. Aquella generación de Michael Essien, Stephen Appiah y Asamoah Gyan se desarmó sin un relevo ordenado. La Federación quedó golpeada en 2018 por el documental que expuso una trama de sobornos. Bajo la nueva administración, las Estrellas Negras no volvieron a brillar en la Copa Africana. En octubre de 2024, Ghana quedó afuera del torneo continental por primera vez en veinte años. La eliminó un grupo con Angola, Níger y una Sudán fracturada por la guerra civil. El estadio Baba Yara de Kumasi, casa histórica del equipo, quedó inhabilitado para partidos internacionales.
Hubo además una dimensión deportiva más profunda detrás del declive. La cadena de selecciones juveniles que ganó el Mundial Sub 20 de Egipto 2009 dejó de producir resultados. La liga doméstica se vació de sponsors y de público con el correr de los años. El masivo público futbolero de Ghana fue migrando con las décadas a la Premier League inglesa. El circuito de academias quedó subordinado a un puñado de casas de élite. Right to Dream exporta talento puro, pero no alcanza para sostener todo un sistema. La estructura que antes alimentaba al seleccionado se fue resquebrajando. El resultado fue una sucesión de proyectos cortos y sin continuidad.
El vecindario africano tampoco esperó a Ghana. Mientras el país se buscaba a sí mismo, el norte del continente ordenó su casa. Marruecos llegó a la semifinal del Mundial 2022, la primera de una selección africana en la historia. Egipto, Argelia y Túnez sostienen procesos más estables en el tiempo. De las nueve plazas africanas directas al Mundial 2026, cinco quedaron al norte del Sahara. El África occidental futbolística ya no manda como antes. Su gran insignia, el clásico entre Ghana y Nigeria, parece bajar escalones en la consideración general.
La clasificación, igual, terminó llegando con holgura. Ghana fue primera del Grupo I de las eliminatorias africanas con seis puntos de ventaja. Un gol de Kudus ante Comoras confirmó el pasaje en la última fecha. Las estadísticas del camino fueron decentes para una candidata de grupo. El problema apareció en los amistosos de marzo, ante rivales europeos de jerarquía. El mediocampo quedó desbordado y la defensa, partida en dos. De ahí salió la orden de cambio inmediato que terminó con Addo afuera.
Análisis táctico de la lista
El esquema de Queiroz no admite demasiados equívocos en cuanto a su identidad. El portugués suele plantear un 4-2-3-1 o un 4-1-4-1 con la pelota. Sin ella, el equipo se transforma en un 4-5-1 compacto y replegado. La presión arranca cerca de la mitad de cancha. Al arco contrario se llega por transiciones rápidas, contragolpes cuando se recupera la posesión o acciones de pelota parada. El material humano de Ghana se acopla bien a ese manual de orden y repliegue, pero el público suele demandar mas creatividad en el juego colectivo.
El primer foco de incertidumbre está bajo los tres palos. Queiroz llevó a tres arqueros y dejó afuera de la lista preliminar a Solomon Agbasi y Paul Reverson. Quedaron Lawrence Ati-Zigi, del St. Gallen suizo, Benjamin Asare, del Hearts of Oak local, y Joseph Anang. Asare había ganado el puesto durante las eliminatorias, con cinco vallas invictas en seis partidos. Un error grosero a los dos minutos del amistoso ante México reabrió la discusión. Ante Gales, Queiroz movió el tablero y mandó a Ati-Zigi al arco desde el arranque, con Asare en el banco. El suizo respondió con varias atajadas clave y dejó una señal sobre el orden de preferencias del cuerpo técnico.
La defensa es la zona más golpeada por las bajas y la que más preocupa. Mohammed Salisu, central titular, quedó descartado tras romperse los ligamentos cruzados con el Monaco. A esa ausencia, ya conocida, se sumó este lunes la de Alexander Djiku. El experimentado central se lesionó sobre el cierre de la lista y Queiroz debió reemplazarlo sobre la hora. En su lugar ingresó Derrick Luckassen, defensor del Pafos chipriota con paso reciente por la Champions League. El portugués reconoció que la noticia sobre Djiku no fue la esperada. La pareja de centrales titular deberá rearmarse casi desde cero a días del debut.
Las opciones en el fondo central pasan ahora por nombres con menos rodaje conjunto. Abdul Mumin, del Rayo Vallecano, regresó tras superar una grave lesión de ligamentos. Jerome Opoku, Jonas Adjetey y el propio Luckassen completan el abanico disponible. Ninguno acumula los minutos compartidos que tenían Djiku y Salisu en la zaga. Si el amistoso con Gales sirve de guía, Opoku puede ser opción fija como central zurdo, mientras que Adjetey, Mumin y Oppong pelearán también un puesto como primer marcador central.
En los laterales, Queiroz cuenta con Alidu Seidu, Gideon Mensah y Marvin Senaya, estos dos últimos posiblemente como primeras opciones, Mensah por izquierda y Senaya por derecha. El regreso de Abdul Rahman Baba, ausente desde 2023, aporta experiencia por la banda izquierda.

El mediocampo se apoya en una referencia ineludible y poco más. Thomas Partey, vicecapitán y volante del Villarreal, es el único capaz de ordenar el sector. A los 32 años carga con la responsabilidad de equilibrar al equipo en ambas fases. Sin embargo, Partey llega cuestionado por dos frentes, el primero es su nivel futbolístico, y el segundo, mucho mas determinante y grave aún, la acusación en su contra y el juicio que deberá afrontar en noviembre en el Reino Unido por abuso sexual y violación.
Al lado de Partey pueden aparecer Kwasi Sibo, del Real Oviedo, o Elisha Owusu, ambos de perfil defensivo. Caleb Yirenkyi ofrece una alternativa más ofensiva, con movilidad entre líneas y llegada al área rival. El juvenil entró ante Gales y convirtió a los seis minutos, tras un rechace en una jugada de Ernest Nuamah. Partey, además, enfrenta un juicio en Inglaterra previsto para noviembre, un tema latente en el entorno.
El ataque perdió a su gran figura y debe reinventarse sobre la marcha. Mohamed Kudus, el jugador más decisivo, sufrió una recaída en la lesión de cuádriceps que arrastra desde enero. El Tottenham descartó su vuelta en lo que restaba de temporada y quedó fuera del Mundial. Sin él, el tridente ofensivo se sostiene en Antoine Semenyo, extremo del Manchester City en gran nivel. El delantero, autor de quince goles en la Premier, emerge como la principal arma del equipo y puede aparecer por el costado derecho, donde mas rinde a perfil cambiado, o como media punta. Kamaldeen Sulemana puede ser una variante como mediapunta o volante por izquierda. Talento tiene y de sobra, pero su baja temporada en el Atalanta y con la selección ghanesa lo tienen cuestionado. Ernest Nuamah, de gran año en el Lyon, y Abdul Fatawu (de correcta temporada en el Leicester a pesar del descenso del equipo en Championship) pueden ser opciones por derecha en caso de que Semenyo termine jugando como mediapunta.
Finalmente en el puesto de delantero, la inclusión del capitán Jordan Ayew en la lista generó algunos cuestionamientos en Ghana. El delantero de 34 años llega tras una temporada dura en lo personal y lo colectivo. Su Leicester descendió de la Championship a la League One y lo dejó libre al final del curso. Ayew apenas firmó seis goles en 42 partidos, números modestos para una referencia ofensiva. Su peso simbólico, sin embargo, sigue siendo enorme dentro del vestuario. Hijo de Abedi Pelé y heredero de una dinastía futbolística, encarna la continuidad histórica del seleccionado. Queiroz lo mantuvo como capitán pese a las dudas sobre su presente deportivo.
A partir de lo visto en Cardiff, un once probable empieza a tomar forma sobre un 4-2-3-1. Ati-Zigi se perfila para el arco, por delante de un fondo con Marvin Senaya como único lateral derecho natural del plantel. En el centro de la zaga asoman Jerome Opoku, zurdo, de buena altura y en buen momento en Turquía, y un acompañante a definir entre Kojo Oppong y Jonas Adjetey. Oppong no jugó el amistoso por haber llegado más tarde que sus compañeros, mientras que Adjetey arrastra poco rodaje en la temporada. Por la izquierda, Gideon Mensah parte con ventaja sobre Abdul Rahman Baba. La base del mediocampo la formarían Partey y un segundo volante, con Owusu como opción más defensiva o Yirenkyi como variante con llegada.
El balance táctico deja una conclusión clara para el debut en Toronto. Ghana conserva talento ofensivo, pero su fragilidad defensiva condiciona cualquier ambición mayor. El empate 1 a 1 ante Gales, con gol recibido a los 93 minutos, ratificó ese problema de concentración en los cierres. El Grupo L, con Inglaterra, Croacia y Panamá, no perdona errores de armado ni de concentración.
Los 26 convocados de Ghana para el Mundial 2026
Arqueros
- Lawrence Ati-Zigi (29, St. Gallen)
- Benjamin Asare (33, Hearts of Oak)
- Joseph Anang (25, St. Patrick’s Athletic)
Defensores
- Kojo Oppong (21, OGC Nice)
- Jonas Adjetey (22, Wolfsburg)
- Alidu Seidu (25, Stade Rennais)
- Jerome Opoku (27, Istanbul Basaksehir)
- Abdul Mumin (27, Rayo Vallecano)
- Gideon Mensah (27, AJ Auxerre)
- Abdul Rahman Baba (31, PAOK)
- Marvin Senaya (25, AJ Auxerre)
- Derrick Luckassen (30, Pafos FC)
Mediocampistas
- Thomas Partey (32, Villarreal)
- Kwasi Sibo (27, Real Oviedo)
- Elisha Owusu (28, AJ Auxerre)
- Caleb Yirenkyi (20, Nordsjælland)
- Augustine Boakye (25, Saint-Étienne)
Delanteros
- Kamaldeen Sulemana (24, Atalanta)
- Christopher Bonsu Baah (21, Al-Qadisiyah)
- Antoine Semenyo (26, Manchester City)
- Abdul Fatawu (22, Leicester City)
- Iñaki Williams (31, Athletic Club)
- Brandon Thomas-Asante (27, Coventry City)
- Jordan Ayew (34, Leicester City)
- Prince Adu (22, Viktoria Plzen)
- Ernest Nuamah (22, Olympique Lyonnais)


