Carlos Queiroz dejó de ser el técnico de Ghana este jueves, después de las dos derrotas con las que la selección comenzó las eliminatorias para la Copa Africana de Naciones 2027. La federación y el entrenador portugués anunciaron la rescisión de su contrato de común acuerdo. El equipo perdió 2-0 frente a Costa de Marfil y 4-2 ante Gambia y sigue sin puntos en el grupo C.
La Asociación de Fútbol de Ghana informó que la decisión llegó después de conversaciones con Queiroz y que ambas partes consideraron adecuado terminar la relación en las actuales circunstancias. También agradeció el trabajo del entrenador y de su cuerpo técnico. En el comunicado no anunció un reemplazante: señaló que los próximos pasos sobre la conducción de los Black Stars se conocerán más adelante.
El golpe decisivo fue la derrota del martes en Accra. Ernest Nuamah y Felix Afena-Gyan habían puesto al equipo 2-0 arriba, pero Gambia empató antes del descanso y completó la remontada en el segundo tiempo. Ebrima Colley marcó los últimos dos goles de un 4-2 que dejó a los visitantes con seis puntos en dos partidos.
La ruptura llegó menos de un mes después de que la federación anunciara su continuidad. El 2 de septiembre, tras conversaciones con el Ministerio de Deportes y Recreación, había confirmado un nuevo mandato para Queiroz. Su contrato anterior, que incluía la conducción del equipo en el Mundial 2026, había concluido semanas antes.
Queiroz había asumido en abril en reemplazo de Otto Addo y llevó a la selección a superar la fase de grupos de un Mundial por primera vez desde 2010, incluso logrando un empate ante Inglaterra. El recorrido terminó en los dieciseisavos de final, con una derrota 1-0 ante Colombia. Ese desempeño había favorecido la apuesta por sostener al entrenador para el siguiente ciclo.
El objetivo inmediato era regresar a la Copa Africana después de haber quedado afuera de la edición anterior, disputada en Marruecos. Ghana comparte el grupo C con Costa de Marfil, Gambia y Somalia. Ahora deberá afrontar la recuperación en esa clasificación con una nueva conducción, mientras la federación define cómo reorganizar el cuerpo técnico.
Después del partido con Gambia, Queiroz asumió la responsabilidad y pidió disculpas a los hinchas. El técnico sostuvo que renunciar era la salida más sencilla, aunque cuestionó que un cambio de entrenador pudiera resolver por sí solo los problemas del fútbol ghanés. También defendió a los jugadores y dejó su continuidad sujeta a una evaluación conjunta con la federación.
En su mensaje de despedida, el portugués vinculó la salida tanto al rendimiento reciente como a condiciones de trabajo que, según su evaluación, no llegaron a establecerse plenamente. Agradeció el respaldo recibido y volvió a pedir apoyo para el plantel, al que consideró capaz de alcanzar mejores resultados con un entorno adecuado.

