México le ganó 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural del Mundial 2026, este miércoles en el Estadio Azteca. Julián Quiñones abrió el marcador a los 9 minutos y Raúl Jiménez cerró la cuenta de cabeza a los 67. El equipo de Javier Aguirre dominó de principio a fin, pero el partido se calentó con tres tarjetas rojas: dos para los sudafricanos y una para César Montes en tiempo de descuento.
Con esta victoria, México rompió una sequía que se arrastraba desde su primera participación como anfitrión: en siete debuts mundialistas anteriores, el Tri nunca había ganado el partido inaugural.
Quiñones inauguró el Mundial y Jiménez lo selló
El gol llegó temprano. A los 9 minutos, Erik Lira recuperó un balón en la zona media y habilitó a Quiñones, que definió con un remate cruzado dentro del área para poner el 1-0. El Azteca explotó.
México manejó el partido con comodidad durante todo el primer tiempo. Tuvo el 60% de la posesión, completó 520 pases con casi 90% de efectividad y generó 16 disparos contra apenas 3 de Sudáfrica. Los Bafana Bafana no encontraron la forma de salir.
En el complemento, Raúl Jiménez puso el 2-0 al minuto 67 con un cabezazo desde muy cerca. Fue su primer gol en Mundiales. A esa altura, Sudáfrica ya jugaba con 10 por la expulsión de Yaya Sithole. Minutos después, Themba Zwane también vio la roja y dejó a los africanos con 9 jugadores.
Tres rojas y un récord incómodo
El tramo final fue tenso a pesar de la ventaja. César Montes, capitán mexicano, fue expulsado al 90+2 en una acción innecesaria que dejó una mancha en una noche que era redonda. Tres tarjetas rojas en un solo partido inaugural: nunca había pasado en la historia de los Mundiales.
El Azteca se convierte con este partido en el primer estadio del mundo en albergar tres ceremonias inaugurales de Copa del Mundo (1970, 1986 y 2026). México comparte la sede de este torneo con Estados Unidos y Canadá, pero se quedó con el privilegio de abrir la fiesta en su casa.
El Tri arrancó el Grupo A con los 3 puntos y ahora mira de reojo lo que pase en el otro partido de la zona. Más allá del resultado, el mensaje fue claro: México quiere que este Mundial, el de casa, sea diferente.

