Corea del Sur eligió a Robert Moreno como entrenador interino de su selección masculina y, con su nombramiento, estrenó un mecanismo que la Korea Football Association (KFA) nunca había utilizado para este cargo: una convocatoria abierta. La federación aprobó la designación del español durante una reunión de su directorio en Cheonan y estableció un contrato inicial hasta el 27 de noviembre.
Moreno, de 48 años, tendrá a su cargo los próximos seis partidos internacionales de Corea del Sur. El calendario confirmado incluye los amistosos contra Ecuador y Uruguay en septiembre, y Venezuela y Uzbekistán en octubre. La KFA todavía intenta cerrar dos encuentros adicionales para la ventana internacional del 9 al 17 de noviembre.
La tarea puede ser interina, pero el horizonte es más amplio. Después de esos partidos, Corea del Sur jugará la Copa Asiática de la AFC en Arabia Saudita, desde enero, y la federación dejó abierta la posibilidad de que Moreno continúe en el puesto según el rendimiento del equipo durante el otoño.
La KFA describió el procedimiento como una respuesta a la demanda pública de legitimidad y equidad. Según la información difundida por la asociación, el proceso incluyó una evaluación documental, entrevistas online, una reunión presencial y la negociación final de las condiciones del contrato. La convocatoria se realizó bajo las normas de selección y operación de las selecciones nacionales del Comité Olímpico y Deportivo de Corea, con evaluadores internos y externos.
El antecedente inmediato explica la sensibilidad del cambio. Hong Myung-bo había dejado el puesto después de que Corea del Sur no avanzara a la fase eliminatoria del Mundial, en un contexto de críticas a la federación y a la forma en que se había llevado adelante su designación. El nuevo proceso busca mostrar que la selección del entrenador ya no depende únicamente de conversaciones cerradas y decisiones concentradas en la dirigencia.
Moreno tiene experiencia en escenarios de alta exigencia. Dirigió a España durante la licencia de Luis Enrique en 2019 y luego condujo a AS Monaco, Granada y FC Sochi. También trabajó como asistente de Luis Enrique en Roma, Celta de Vigo y Barcelona. Ahora tendrá seis partidos para cambiar el clima de la selección y, eventualmente, transformar una solución transitoria en un proyecto para la Copa Asiática.
La elección, por lo tanto, se medirá en dos canchas. Corea del Sur deberá recuperar resultados antes de enero, mientras la KFA tendrá que sostener la transparencia prometida más allá de esta convocatoria. Si Moreno continúa, será también una prueba para saber si el nuevo método fue una reforma institucional o apenas la vía excepcional para resolver una urgencia.


