Bader Al-Reziza es nuevo presidente de la federación saudí: perfil e historia

Bader Al-Reziza asumió este domingo la conducción de la federación por aclamación, después de que el comité electoral rechazara 5 de las 6 listas que llegaron a competir.
Bader Al-Reziza sonríe de perfil, con anteojos, thobe azul oscuro y shemagh rojo y blanco con igal negro
Bader Al-Reziza sonríe de perfil, con anteojos, thobe azul oscuro y shemagh rojo y blanco con igal negro

Bader Al-Reziza fue proclamado este domingo presidente de la federación de fútbol de Arabia Saudita para el ciclo 2026-2030, en una asamblea general celebrada en Riad. No hubo votación. Los 49 miembros con derecho a voto lo confirmaron por aclamación, porque su lista era la única que quedaba en pie después de que el comité electoral descartara a todos los demás aspirantes.

El proceso arrancó con 7 listas. Una se retiró durante el período electoral y el comité examinó las 6 restantes. Rechazó 5. El criterio fue el artículo 33/2/d del estatuto de la federación, que exige al candidato a presidente acreditar al menos 2 años de experiencia deportiva en fútbol dentro del último lustro y demostrar dominio del inglés.

El caso más resonante fue el de Khalid Al-Ghamdi, ex presidente del Al-Ahli, que había renunciado a su cargo en el club para poder postularse y encabezaba una lista de 12 miembros. Quedó afuera por no superar el examen de inglés: la consultora británica contratada para las entrevistas personales le puso una calificación muy pobre. También cayeron las listas de Fahd Al-Ghufayli y Hatem Khamis.

Al-Ghamdi no se resignó. El 10 de agosto presentó un recurso ante el Centro Saudí de Arbitraje Deportivo y pidió que interviniera un árbitro extranjero. El tribunal cerró la audiencia el 19 y falló el 23: aceptó el reclamo en la forma, lo rechazó en el fondo y le cargó la totalidad de las costas, 143.000 riales saudíes, unos 38.000 dólares.

Hubo otra salida menos ruidosa y más elocuente. Muaid Al-Shahri, miembro del consejo saliente, se bajó de la carrera un día antes del cierre de nominaciones pese a contar, según reportes locales, con el respaldo de 30 de los 49 votos de la asamblea. Dijo que prefería dejar que emergiera un liderazgo nuevo y que competiría en el futuro.

Un ejecutivo con dos años y medio de fútbol

Al-Reziza llega de la empresa, no del vestuario. Tiene un MBA de California State University en Long Beach, una licenciatura en Sistemas de Información Administrativa y programas ejecutivos en el IMD de Suiza y en Stanford. Suma más de 20 años en el mundo corporativo como director ejecutivo de la firma familiar Al-Reziza, que opera en equipamiento gastronómico, real estate y suministros para petróleo y gas.

Su currículum institucional es igual de largo. Preside desde febrero de 2022 la Cámara de Comercio de la Provincia Oriental, integra el directorio de la compañía del Aramco Stadium, fue vicepresidente del Comité Nacional de Jóvenes Empresarios y participó del Consejo de Negocios Saudí-Británico.

Toda su experiencia futbolística cabe en un renglón: presidió el consejo de administración de Al-Qadsiah, el club propiedad de Saudi Aramco, entre febrero de 2024 y julio de 2026, cuando renunció para presentarse a la elección. Fue un paso corto pero productivo. El club ascendió a la Roshn Saudi League en mayo de 2024 como campeón de la Primera División y terminó cuarto entre 18 equipos en la temporada 2025-26, con fichajes de escala europea: Mateo Retegui por 68 millones de euros, unos 79 millones de dólares, más Nacho Fernández, Koen Casteels, Julian Weigl, Nahitan Nández y Pierre-Emerick Aubameyang.

El nuevo consejo directivo tendrá como vicepresidente a Louai bin Omar Mishaabi e incluye a Lamia bint Ibrahim Bahyan, Fahad Al-Mansour, Salman Al-Sudairi, Thamer Al-Saadoun, Omar Al-Jarisi y a dos extranjeros, Nicholas Arthur Coward y Gerard Bernard Rodi.

En sus primeras declaraciones, Al-Reziza se puso metas concretas y de corto plazo. “El campeonato del Golfo y la Copa de Asia están entre los objetivos más destacados de la próxima etapa”, dijo, antes de agradecer a la gestión anterior: “Los últimos siete años no fueron fáciles para el consejo anterior”.

Los siete años que dejó Al-Misehal

Yasser Al-Misehal renunció el 29 de junio, un año antes de terminar el mandato que había ganado en 2023. Lo hizo tres días después de la eliminación saudí en la fase de grupos del Mundial 2026, y asumió “toda la responsabilidad” por una campaña que quedó “muy por debajo de las ambiciones del fútbol saudí”.

Afuera de la cancha su balance fue notable. Encabezó la candidatura que le dio a Arabia Saudita la organización del Mundial 2034, consiguió la sede de la Copa Asiática 2027, organizó el Mundial de Clubes 2023 y dos finales de la AFC Champions League Elite. Creó la primera selección femenina del país y la liga femenina, que entró por primera vez al ranking FIFA. En juveniles, la Sub-23 ganó la Copa Asiática y volvió a los Juegos Olímpicos después de 24 años, la Sub-20 se quedó con dos Copas Árabes y la Sub-17 clasificó a un Mundial por primera vez desde 1989.

Ese balance, sin embargo, es inseparable del peso que Arabia Saudita construyó como Estado en la última década. La candidatura al Mundial 2034 se presentó sin rivales y la FIFA la aprobó por aclamación en diciembre de 2024, en un proceso que duró poco más de un año. Las sedes de la Copa Asiática 2027 y del Mundial de Clubes 2023 se apoyaron en una capacidad de gasto que ninguna otra federación de la región puede igualar, sostenida por el fondo soberano PIF. A eso se sumó la influencia política que el reino acumuló dentro de la FIFA y de la Confederación Asiática. El mérito de la gestión estuvo en capitalizar ese impulso más que en generarlo.

Adentro de la cancha no ganó nada. Siete años sin un solo título con la selección mayor: ni Copa Asiática, ni Copa del Golfo, ni Copa Árabe. Dos Mundiales, dos eliminaciones en fase de grupos. En 2026 terminó último del Grupo H con 2 puntos: 1-1 con Uruguay en Miami, 0-4 con España en Atlanta y 0-0 con Cabo Verde. Igualó en puntos con Uruguay y quedó afuera por diferencia de gol.

La crítica más dura apuntó a la inestabilidad del banco. Hervé Renard dirigió entre 2019 y 2023, con el 2-1 histórico a Argentina en Qatar como pico. Después llegó Roberto Mancini, el técnico mejor pago del mundo, despedido de común acuerdo en octubre de 2024 con una indemnización millonaria tras malos resultados y tensión con el plantel. Volvió Renard a fines de ese año y lo echaron el 17 de abril de 2026. Su reemplazante fue Georgios Donis, tomado del Al-Khaleej a menos de dos meses del inicio del Mundial.

El contraste marcó la gestión. Mientras el fondo soberano PIF privatizaba Al-Hilal, Al-Nassr, Al-Ittihad y Al-Ahli y la liga importaba estrellas encabezadas por Cristiano Ronaldo, la selección no encontró un solo salto de nivel.

Al-Reziza tendrá su primer examen en la Copa Asiática 2027, que se juega en casa. Detrás asoma la cita que ordena todo el proyecto saudí: el Mundial 2034. El hombre que va a conducir la federación hasta 2030 llegó al cargo sin que nadie lo votara.

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Nahuel Lanzón
Nahuel Lanzón Editor y Fundador

Experto en ver fútbol de países que ni la gente de ese país ve. Me gusta mucho analizar listas de selecciones antes de cualquier torneo internacional. Relator oficial (?) del fútbol exótico en Twitch.