El Grupo F quedó liderado por dos goleadas y definido en su fondo. Japón pasó por encima a Túnez con un 4-0 que la dejó eliminada con una fecha de anticipación, y Países Bajos despertó de su flojo debut para aplastar 5-1 a Suecia. Japoneses y neerlandeses comparten la punta con 4 puntos, mientras que las Águilas de Cartago se vuelven a casa después de una apuesta desesperada que salió mal.
Japón fue una topadora y el rescate de Renard duró un solo partido
Japón goleó 4-0 a Túnez en el Estadio de Monterrey, se trepó a la cima del Grupo F y dejó a su rival matemáticamente eliminado del Mundial. El dominio japonés fue asfixiante desde el arranque: Daichi Kamada abrió el marcador a los 4 minutos tras una asistencia de Nakamura, Ayase Ueda marcó un doblete (31′ y 83′) y Junya Ito completó la cuenta a los 69′.
El partido tuvo un condimento extra antes de empezar. Túnez había despedido a Sabri Lamouchi tras la goleada 5-1 que sufrió ante Suecia en el debut, algo inédito en la historia de los Mundiales, y trajo de urgencia al francés Hervé Renard para intentar un rescate. Renard llegaba con prestigio de especialista en milagros: es el único técnico que ganó la Copa Africana con dos selecciones distintas y en Qatar 2022 le había ganado con Arabia Saudita a la Argentina que terminó campeona.
Esta vez no hubo magia. El experimento de cambiar de entrenador en pleno torneo se derrumbó en 90 minutos. Renard heredó un equipo ya golpeado y lo despidió del Mundial en su primer partido al frente. Túnez se va con dos derrotas, 9 goles en contra y apenas 1 a favor.
Para Japón, en cambio, el envión es enorme. Después del 2-2 con Países Bajos en el debut, la contundencia del 4-0 lo confirma como candidato a dar el golpe. El cierre tuvo un detalle para el archivo: el Japón-Túnez fue el partido número 1000 en la historia de las Copas del Mundo.
Países Bajos despertó y le devolvió a Suecia su propio 5-1
Países Bajos goleó 5-1 a Suecia en Houston, logró su primer triunfo en el Mundial y se puso a la cabeza del grupo. Brian Brobbey, al que Ronald Koeman le dio la titularidad, respondió con un doblete en los primeros 17 minutos. Cody Gakpo sumó otros dos goles al inicio del segundo tiempo y Crysencio Summerville cerró la cuenta desde el banco. Anthony Elanga descontó para los suecos.
El resultado tiene una simetría difícil de creer. Suecia había sido la sorpresa de la primera fecha al golear 5-1 a Túnez, en lo que fue su primer partido con 5 goles en un Mundial desde 1938. Una fecha después recibió un 5-1 idéntico y pasó de candidata revelación a depender de un triunfo para no quedar afuera.
La Naranja Mecánica recuperó la contundencia que le había faltado en el empate con Japón y dejó en claro que la generación sueca multicultural de Alexander Isak, Viktor Gyökeres y Yasin Ayari todavía tiene mucho por demostrar. Con 4 puntos, Países Bajos lidera por diferencia de gol sobre Japón.
El Grupo F llega así a una última fecha caliente. Japón y Suecia se cruzan en lo que será una verdadera final por la clasificación, mientras Países Bajos enfrenta a una Túnez que ya no se juega nada más que el orgullo. Lo único cerrado es la eliminación tunecina y la pelea por la punta entre japoneses y neerlandeses.


